21/12/2025
👉👉 Tener un familiar con diabetes no es fácil… pero tampoco imposible. Y hay cosas simples que pueden hacer toda la diferencia en su salud y en su vida diaria.
1. Cuida sus pies como si fueran de cristal.
La mayoría de las amputaciones empiezan por algo pequeño: una ampolla, un raspón, un padrastro, un zapato incómodo.
Eso que usted ve como “mínimo”, para una persona con diabetes puede convertirse en una infección que sube, avanza, se complica… y termina en cirugía.
Revisa sus pies cada semana:
¿Heridas?
¿Ampollas?
¿Zonas rojas?
¿Callos?
¿Uñas enterradas?
Si ves cualquier cosa: médico.
Y jamás lo dejes caminar descalzo. Una cortadita puede costarle un dedo… o un pie entero.
2. No lo asustes.
Las emociones fuertes disparan la glucosa en segundos. Nada de noticias repentinas, gritos, discusiones o sustos “de juego”. Lo que para ti es un chiste, para su cuerpo puede ser una crisis.
3. Cuida lo que come… pero ayudalo a elegir.
No le digas “no comas eso”. Decile: “mejor proba esto”.
Refresco → agua mineral con limón.
Pan dulce → fresas o gelatina sin azúcar.
Tortilla frita → tortilla a la plancha.
Jugos → fruta entera.
No lo trates , acompáñalo.
4. No lo dejes comer solo.
Muchos se esconden para comer antojos.Acompáñalo a la mesa. Una presencia cambia decisiones.
5. Obligalo a moverse 30 minutos al día.
Así, literal: obligalo. Si realmente lo amas, entendes que ya no es opcional.
Caminar media hora evita: infartos, accidentes cerebrovasculares… y yes, también amputaciones.
6. Enséñale a decir “no”.
El pastel de la reunión, el tamal, el refresco, la “probadita”… todo eso suma.
Ayúdalo a practicar frases como: “gracias, pero no puedo”, “tengo diabetes, mejor algo sin azúcar”.
Su salud vale más que quedar bien.
7. No permitas que ignore síntomas.
La diabetes no debería ser mortal… pero se vuelve mortal cuando se ignora.
Visión borrosa, cansancio extremo, sed excesiva, levantarse a o***ar en la madrugada, heridas que no sanan, mareos… No lo dudes:médico.
8. Y sí, revisá su glucosa… pero no te quedes solo con eso.
La glucosa es el último aviso. Lo importante es lo que se hace antes: moverse, comer bien, descansar y estar en paz.
Cuidar a un familiar con diabetes no es vigilarlo… es acompañarlo para que tenga la vida más larga, tranquila… y con sus dos pies.
Cada persona vive la diabetes de forma diferente. Esto es una guía de apoyo, pero siempre es mejor seguir las indicaciones de un médico.