20/10/2025
Cómo los ultraprocesados y aditivos afectan a los chicos (de verdad)
No se trata de asustar, sino de entender qué pasa cuando lo “rápido y fácil” se vuelve lo de todos los días.
Galletitas, juguitos, yogures saborizados, snacks de colores…
todo eso forma parte del día a día de muchos chicos. Pero detrás del sabor y la practicidad hay algo más:
Los ultraprocesados y aditivos “llenan” sin nutrir.
Dan energía rápida, pero poco duradera.
Los chicos comen, pero al rato tienen hambre otra vez.
Algunos colorantes y conservantes pueden afectar el comportamiento.
Hay chicos más sensibles que pueden mostrar cambios en la atención, irritabilidad o dificultad para concentrarse.
También influyen en el descanso y el rendimiento.
Cuando la alimentación es muy alta en azúcar, colorantes o grasas malas, el cuerpo se “desregula”:
más ansiedad, menos energía real y menor rendimiento en el cole o en el deporte.
No hace falta eliminar todo.
La idea es bajar la frecuencia, reemplazar de a poco y sumar alimentos reales: frutas, huevos, yogures simples, pan casero, agua.
Comer mejor no es hacerlo perfecto, es hacerlo más consciente.
Cada elección suma, y tus hijos aprenden más por lo que ven que por lo que les decís.
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