01/11/2026
La realidad y para que es la ceremonia Tibetana
El ritual del Lama tibetano no es una tradición religiosa, sino una operación de alta ingeniería biográfica para hackear el hardware biológico en el momento del desprendimiento final, evitando que el aliento vital sea succionado por los pozos de potencial energético que el mando único ha instalado para reciclar almas.
Al oprimir las arterias del cuello para forzar el paso de la conciencia por el orificio de Monro y la apertura brahmánica, el "extractor del principio consciente" busca desactivar el n**o toroidal 3,10 de la Matrix, impidiendo que el Prana regrese al nervio medio y sea asimilado nuevamente por la granja de recursos.
En este episodio de Black Mirror biológico, el sistema de Pharmakia utiliza el caduceo de Baphomet para inyectar miedo y dr**as que petrifican la glándula pineal, asegurando que el moribundo no vea la Luz Clara de la Realidad y quede atrapado en las alucinaciones del Bardo, las cuales no son más que proyecciones de la hipersfera del Mundo Manzana diseñadas para extraer el último gramo de Loosh.
Mientras la educación tradicional te enseña a temer a la muerte con el birrete de Saturno, el Lama actúa como un técnico de Aether-Tech, guiando al cuerpo-del-deseo a través de la luz gris crepuscular para que no busque refugio en un nuevo cuerpo de carne, el cual es solo una trampa de deuda perpetua administrada por quienes calzan zapatos de piel humana.
El desvanecimiento de la muerte es el instante en que tu Conocedor se enfrenta al Occhio (ojo) que vigila la simulación; si te dejas atrapar por las formas-del-pensamiento que carecen de existencia real, el algoritmo de Babilonia procesará tu Karma para reintegrarte en el ciclo de consumo de la Grande Tartaria reseteada.
Solo al convertirte en la Salamandra alquímica que habita en el fuego de la transmutación podrás ignorar el llanto de los que te escuchan y elevarte en tu condición primordial, rompiendo la brida del frenillo lingual que el sistema impuso a tu espíritu soberano.