21/11/2024
TU NUERA NO ES TU HIJA.
Tu nuera no es tu hija, por lo tanto, no tiene por qué obedecerte.
Es maravilloso escuchar cuando una suegra llega a amar a su nuera al grado de hacerla sentir como una hija, pero es importante recordar que ella no es tu hija cuando te conviene que te obedezca o haga lo que le pediste.
Nuestro papel como suegras es observar y callar y si nos piden nuestra opinión, debemos preguntar: "¿Qué piensas tú?" Conducirlos a tomar sus propias decisiones es lo mejor que podemos hacer. Si nos piden ayuda, ayudamos de la manera en que ellos la necesitan, no como creemos que debería ser.
TU NUERA ES UNA MUJER CAPAZ
Ella puede hacer grandes cosas: puede criar y formar una familia; puede ser el complemento perfecto para tu hijo.
Dale la libertad de ser quien es y permite que muestre el gran potencial que tiene para ofrecer a toda la familia, especialmente a tu hijo y a tus futuros nietos.
¡Anímala! Exprésale lo feliz que te hace que sea parte de tu familia.
Dale confianza y observa los milagros que logrará. Nunca la juzgues ni la critiques y no permitas que otros lo hagan, ni siquiera tu hijo. Y sobre todo, no lo alientes a hacerlo.
TU NUERA TAMBIÉN ESTÁ APRENDIENDO
Ella, como tú en su momento, está aprendiendo. Sé paciente y si te lo pide, muéstrale cómo hacer las cosas, pero luego deja que lo intente por sí misma. Recuerda, ella es o será la madre de tus nietos.
NO CREES CONFLICTOS INNECESARIOS
Nunca tomes partido a favor de tu hijo solo porque ella te cae mal. Entiende que tu hijo seguirá con ella y si interfieres, solo lastimarás a todos.
**RESPÉTALA**
Respétala en toda la extensión de la palabra. Ella es una mujer como tú: una madre, una esposa, una hija de Dios y sobre todo, la mujer que tu hijo ama. No lo olvides.
No seas la piedra en el zapato para el futuro de tu hijo.