25/04/2026
Cuando un niño hace algo que nos descoloca, muchas veces no es la conducta en sí… sino lo que significa para nosotros.
A mí me pasaba con la hija. Me molestaba que usara ropa que no combinaba, que su escritorio estuviera desordenado o que sus tenis estuvieran sucios.
Con el tiempo entendí que no era la ropa, ni el desorden, ni los tenis. Lo que me alteraba era la voz interior que decía: "Si sale así, qué van a pensar de ti como mamá” o “Uno debe arreglarse bien para salir.”
Entonces, no era su conducta en sí lo que me molestaba… mas bien mi reacción era por mi miedo al juicio.
Era mi historia hablándome a través de ella.
Cuando logré verlo, también pude soltar.
Y entonces acompañar desde otro lugar, sin cargarle an ella mis propias inseguridades.
¿Te ha pasado descubrir que lo que más te molesta de tu hijo habla más de ti que de él?
MO