26/08/2021
Los que vivimos en el extranjero compartimos sin excepción el pasar por un duelo. No importa de donde venimos ni a donde nos mudamos. Ni lo tan enraizados que estábamos en nuestro país, o las circunstancias que nos llevaron a abandonarlo. Todos hacemos un gran esfuerzo al adaptarnos de uno u otro modo a nuevas costumbres, lengua, clima, aspectos culturales, formas de relacionarse, etc. A la vez nos confrontamos con el tener que elaborar la pérdida que supone el no poder estar presentes en la cotidianidad de nuestras familias y amigos; el echar de menos la comida, los viejos hábitos, las calles, el hablar en nuestra lengua…
Con el tiempo parece que uno ya no pertenece al lugar de donde viene, pero normalmente tampoco se acaba de identificar con la cultura que le acoge.
A veces uno está en el país de acogida pensando que esto o aquello es mejor en su país, y luego, de vuelta al país de origen, echar de menos las cosas que son mejores en el país de acogida.
El duelo migratorio es un gran reto para el sentido de identidad que pone a prueba todos nuestros recursos, en especial en lo que a salud mental se refiere.
Sin embargo, el duelo migratorio puede suponer más o menos estrés en función de las circunstancias que le rodeen y de la historia vital de la persona. Cuando los niveles de estrés superan la capacidad de adaptación podemos estar hablando del Síndrome del Inmigrante con crónico o del Síndrome de Ulises.
Este documental muestra con especial sensibilidad la experiencia de diversas personas emigradas a Inglaterra. Conmovedor para todos los que pasamos o hemos pasado por la experiencia de la emigración.
Promo del documental Entre Dos Tierras. Un proyecto que trata de los retos emocionales de vivir en el extranjero.La migración contemporánea de los millennial...