15/04/2026
Durante mucho tiempo, el autismo fue entendido desde una mirada principalmente masculina. Esto ha hecho que muchas niñas y mujeres queden fuera del diagnóstico o sean identificadas tardíamente.
En ellas, el autismo suele manifestarse de forma más sutil, muchas veces acompañado de camuflaje social: un esfuerzo constante por observar, imitar y adaptarse a lo esperado.
Pero adaptarse no es lo mismo que estar bien.
Detrás de ese “encajar” puede haber cansancio, ansiedad y una sensación persistente de ser diferente sin entender por qué.
Visibilizar el autismo en mujeres es clave para comprender mejor, acompañar de forma más respetuosa y abrir espacios donde realmente puedan ser ellas mismas 🫂🤎