01/03/2026
👁️La técnica de alimentación con vasito ha sido ampliamente utilizada como método alternativo en recién nacidos; sin embargo, desde una perspectiva de desarrollo neuromotor y seguridad, presenta importantes consideraciones clínicas. 👁️
1️⃣ En primer lugar, exige al lactante adoptar una posición que no siempre resulta fisiológica, especialmente en recién nacidos que aún no cuentan con adecuado control cefálico ni de tronco. Esta situación puede generar aumento de la tensión en la musculatura craneocervical y de la cintura escapular, favoreciendo patrones posturales compensatorios no deseados.
2️⃣ Desde el punto de vista funcional, durante la alimentación con vasito el niño realiza un movimiento de “lamido y sorbo”, sin que exista un patrón de succión activo. La succión es un reflejo primario fundamental que debe estimularse, protegerse y consolidarse, ya que constituye la base para la coordinación succión–deglución–respiración y se relaciona directamente con hitos posteriores del desarrollo orofacial, incluyendo la masticación.
3️⃣ Considerando que toda intervención en el recién nacido debe cumplir con criterios de eficiencia, seguridad y respeto por la fisiología, la técnica de vasito también presenta un alto grado de dependencia del operador.
⚠️Una técnica inadecuada puede incrementar el riesgo de eventos adversos, como el reflujo y la broncoaspiración⚠️
Por lo tanto, su indicación en recién nacidos debe ser cuidadosamente evaluada, priorizando siempre métodos que favorezcan el desarrollo fisiológico de la succión y minimicen riesgos asociados, estos serían: Pecho- Sonda - Biberón lactancia 👩🍼🍼