Conversaciones para el Alma

Conversaciones para el Alma Un espacio para crecer juntos

No repetimos vínculos dolorosos porque nos guste sufrir.Los repetimos porque hay algo no resuelto que busca ser visto.Mu...
08/01/2026

No repetimos vínculos dolorosos porque nos guste sufrir.
Los repetimos porque hay algo no resuelto que busca ser visto.

Muchas veces elegimos desde heridas antiguas,
desde carencias emocionales,
desde formas de amor que aprendimos muy temprano.
Lo conocido se siente seguro,
aunque duela.

Repetimos vínculos que duelen cuando confundimos intensidad con amor,
cuando creemos que tenemos que esforzarnos para ser elegidos,
o cuando el abandono interno todavía está presente.

El inconsciente busca cerrar historias,
aunque no siempre lo haga de la forma más amable.
Por eso, hasta que no hacemos consciente la herida,
la escena se repite con distintos nombres y rostros.

Sanar no es encontrar a alguien distinto,
es relacionarte distinto contigo.
Poner límites, escuchar tu cuerpo, elegir desde la calma
y no desde la urgencia.

Cuando aprendes a darte el amor que faltó,
dejas de mendigarlo afuera.
Y ahí, los vínculos también cambian.

Cerrar un ciclo no siempre se siente liviano.Muchas veces se siente confuso, cansado, silencioso.Una de las primeras señ...
06/01/2026

Cerrar un ciclo no siempre se siente liviano.
Muchas veces se siente confuso, cansado, silencioso.

Una de las primeras señales es el desgaste.
Lo que antes sostenías con esfuerzo ya no tiene sentido.
No hay drama, solo una sensación clara de “hasta aquí”.

También aparece el desapego emocional.
Personas, lugares o hábitos dejan de moverte como antes.
No porque no importen,
sino porque tu energía ya no está ahí.

Otra señal es la necesidad de soledad y pausa.
El cuerpo pide menos ruido, menos estímulo, más presencia.
No es aislamiento: es integración.

Empiezas a decir “no” con menos culpa.
A poner límites con más calma.
A elegirte sin tanta explicación.

Cerrar un ciclo también trae tristeza.
Y alivio.
Ambas pueden convivir.

Cuando un ciclo se cierra,
la vida te vuelve más honesta contigo misma.
Ya no puedes sostener lo que no eres.

Y aunque al principio dé vértigo,
cerrar un ciclo es abrir espacio
para una versión más alineada de ti.

Dejar de exigirme tanto no me volvió menos responsable.Me volvió más consciente.Aprendí que no necesito empujarme hasta ...
05/01/2026

Dejar de exigirme tanto no me volvió menos responsable.
Me volvió más consciente.

Aprendí que no necesito empujarme hasta el límite
para valer,
para avanzar,
para sentirme suficiente.

Cuando solté la exigencia constante,
empecé a escuchar mejor a mi cuerpo.
Entendí que el cansancio no era flojera,
era una señal.

Aprendí que la productividad no define mi valor,
que descansar también es parte del camino
y que hacer menos, a veces, es hacer mejor.

Dejar de exigirme tanto me permitió cometer errores
sin destruirme por dentro.
Ser humana.
Aprender.
Seguir.

Hoy entiendo que crecer no es apurarse,
es sostenerse con amabilidad.
Y eso cambió por completo la forma
en que vivo y me trato.

04/01/2026

La angustia no aparece de la nada.
Surge cuando el cuerpo y la mente sienten amenaza,
incertidumbre o exceso de carga emocional.

Es esa sensación de n**o en el pecho,
de respiración corta,
de pensamientos que se aceleran buscando control.

La angustia no pide que la elimines,
pide que vuelvas al cuerpo.
Que desaceleres.
Que respires.
Que te sostengas.

Muchas veces la angustia es una señal
de que estás yendo más rápido de lo que puedes sostener,
de que estás cargando más de lo que te corresponde
o de que no estás escuchando tus límites.

Trabajar la angustia no es luchar contra ella,
es crear seguridad interna.
Recordarle al cuerpo que, en este momento, estás a salvo.

Cuando la angustia se acompaña con presencia,
pierde fuerza.
Cuando se la escucha,
se transforma en claridad.

La tristeza no es una falla.Es una emoción que llega cuando algo nos importa,cuando perdemos, cuando soltamos, cuando el...
04/01/2026

La tristeza no es una falla.
Es una emoción que llega cuando algo nos importa,
cuando perdemos, cuando soltamos, cuando el alma necesita recogerse.

Vivimos en un mundo que nos empuja a taparla,
a seguir rápido,
a “estar bien” aunque por dentro no lo estemos.
Pero la tristeza no pide ser arreglada,
pide ser sentida.

Cuando permites la tristeza sin juzgarte,
ella se vuelve más suave.
No desaparece de inmediato,
pero deja de pelear contigo.

La tristeza también limpia.
Hace espacio.
Ordena prioridades.
Nos vuelve más sensibles, más reales, más humanos.

Trabajar la tristeza no es empujarla fuera,
es caminar con ella por un rato,
escuchar qué necesita
y cuidarte mientras pasa.

Porque toda emoción que se honra
termina transformándose.

La culpa no aparece para castigarte.Aparece para mostrarte algo que necesita ser mirado.Trabajar la culpa no es negarla ...
31/12/2025

La culpa no aparece para castigarte.
Aparece para mostrarte algo que necesita ser mirado.

Trabajar la culpa no es negarla ni justificarla,
sino escuchar el mensaje que trae.
Preguntarte con honestidad:
¿crucé un límite?, ¿traicioné mis valores?, ¿me exigí más de lo humano?

Muchas veces la culpa nace de expectativas ajenas,
de mandatos aprendidos
o de querer cumplir roles imposibles.
No toda culpa es verdadera responsabilidad.

El primer paso es diferenciar:
si hay algo que reparar, hazlo con humildad.
Si no lo hay, suelta el castigo interno.

La culpa se suaviza cuando entra la compasión.
Cuando te hablas con la misma comprensión
con la que acompañarías a alguien que amas.

Trabajar la culpa es aceptar que eres humana,
que estás aprendiendo,
y que no necesitas pagar con dolor
para crecer.

Responsabilidad sí.
Castigo no.

30/12/2025

La disciplina no es exigirte más,
es cuidarte incluso cuando no tienes ganas.

Es elegir lo que te hace bien
aunque lo fácil sea postergarte.
Es cumplirte, no castigarte.

El autocuidado no siempre se siente suave.
A veces es irte a dormir a tiempo,
decir que no,
respirar antes de reaccionar.

Disciplina es sostener lo que te ordena,
aunque el impulso quiera huir.
Es amor propio en acción diaria.

Porque cuidarte no es un lujo.
Es una responsabilidad contigo.

Manifestar el 2026Manifestar no es desear desde la carencia.Es alinearte con la energía de quien ya confía.El 2026 no se...
30/12/2025

Manifestar el 2026

Manifestar no es desear desde la carencia.
Es alinearte con la energía de quien ya confía.

El 2026 no se construye solo con metas,
sino con intención, coherencia y presencia.
Con la forma en que eliges pensar, sentir y actuar
cuando nadie te está mirando.

Antes de pedir, agradece.
Antes de correr, enraíza.
Antes de exigir, escucha.

Este nuevo año no te pide perfección,
te pide verdad.
Que honres lo que eres hoy
y permitas que lo que viene
nazca desde un lugar más consciente.

Manifiesta calma.
Manifiesta claridad.
Manifiesta vínculos reales,
decisiones alineadas
y una vida que se sienta en paz por dentro.

El 2026 no llega a salvarte.
Llega a encontrarte más presente.
Y desde ahí,
todo lo que necesitas empieza a ordenarse.

A veces no necesitas respuestas.Necesitas respirar.Este sábado 17 de enero a las 9:30, te invito a un encuentro de medit...
29/12/2025

A veces no necesitas respuestas.
Necesitas respirar.

Este sábado 17 de enero a las 9:30, te invito a un encuentro de meditación
para soltar la exigencia,
bajar el ritmo
y volver a ese lugar interno donde todo se ordena.

Será un espacio para dejar afuera el ruido del mundo
y entrar en contacto contigo:
con tu cuerpo,
con tu respiración,
con tu calma olvidada.

No tienes que saber meditar.
No tienes que estar bien.
Solo tienes que darte permiso.

Porque cuando te regalas presencia,
algo profundo se acomoda por dentro ✨

🧘‍♀️ Sábado 17 de enero
⏰ 9:30 hrs

Tu calma no se busca afuera.
Se recuerda 🤍

✨ Regálate una pausa consciente ✨Este sábado 17 de enero a las 9:30, te invito a un encuentro de meditaciónpara soltar e...
28/12/2025

✨ Regálate una pausa consciente ✨

Este sábado 17 de enero a las 9:30, te invito a un encuentro de meditación
para soltar el ruido, volver al cuerpo
y comenzar el día —y el año— desde la calma y la presencia.

Será un espacio íntimo para:
🌿 bajar la ansiedad
🌿 respirar con intención
🌿 aquietar la mente
🌿 reconectar contigo

No necesitas experiencia previa.
Solo venir tal como estás.
Cansada, inquieta, sensible… aquí todo es bienvenido.

A veces, una hora de presencia
puede cambiar la energía de toda la semana ✨

🧘‍♀️ Sábado 17 de enero
⏰ 9:30 hrs

Reserva tu lugar y permítete este encuentro contigo 🤍

27/12/2025

La rabia no es el problema.
El problema es no saber qué hacer con ella.

La rabia aparece cuando algo nos duele, nos frustra o cruza un límite interno.
Es una emoción primaria, poderosa, que viene a protegernos y a mostrarnos que algo necesita ser atendido.

La impulsividad surge cuando esa rabia no es escuchada.
Cuando el cuerpo se activa más rápido que la conciencia.
Entonces reaccionamos, decimos o hacemos cosas que después pesan.

Practicar conciencia no significa reprimir la rabia,
sino aprender a pausar antes de actuar.
Respirar. Sentir el cuerpo. Nombrar lo que pasa:
“Estoy enojada”, “me siento invadida”, “esto me dolió”.

Cuando reconocemos la rabia sin juicio,
dejamos de ser dominados por ella.
La emoción pasa,
el mensaje queda.

La verdadera fuerza no está en reaccionar,
sino en responder con presencia.
Ahí la rabia se transforma en claridad,
y la impulsividad en elección.

Dirección

Curicó, Maule, República De
Curicó
3340000

Página web

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