03/09/2025
Centro Integral T.E.A. Amamos
Ante los hechos ocurridos en el Hospital Base de Osorno, donde un trabajador con condición de Trastorno del Espectro Autista (TEA) fue víctima de tortura, como institución no podemos guardar silencio.
En nuestro país se habla permanentemente de inclusión, pero este doloroso caso demuestra que la discriminación y la violencia hacia las personas con TEA siguen presentes en todos los ámbitos de la vida social.
Muchos jóvenes ni siquiera reciben la oportunidad de trabajar, y quienes acceden a un empleo son expuestos a prejuicios, maltrato o exclusión. En el sistema educativo, aún vemos cómo se les deja solos por sus desregulaciones sin ofrecer los ajustes curriculares que por derecho les corresponden. Madres y padres viven con angustia al dejar a sus hijos en las escuelas, sabiendo que en muchos casos no están siendo respetados ni comprendidos.
Esto no es solo un problema individual: es un reflejo de una sociedad que no educa ni sensibiliza realmente sobre el TEA. La ciudadanía carece de información, de empatía y de herramientas para convivir de manera inclusiva.
La inclusión no puede quedar en discursos ni en campañas de ocasión. Debe traducirse en hechos concretos: oportunidades laborales reales, educación inclusiva, comunidades informadas y protocolos de protección que aseguren los derechos humanos de cada persona, sin excepción.
Por ello, desde nuestro Centro:
• Exigimos justicia para el trabajador violentado en Osorno.
• Solicitamos tolerancia cero frente a cualquier forma de discriminación o maltrato hacia personas con TEA.
• Instamos a las autoridades a implementar políticas públicas eficaces que aseguren igualdad de oportunidades en el trabajo, la educación y la vida comunitaria.
• Reafirmamos nuestro compromiso de seguir educando, visibilizando y acompañando a las familias que día a día enfrentan estas injusticias.
Lo ocurrido en Osorno no es un hecho aislado: es la evidencia de una deuda social que tenemos con las personas con TEA. Una deuda que ya no puede seguir postergándose.
Por la dignidad, el respeto y los derechos humanos: inclusión real ahora.