05/06/2020
Sin duda esta pandemia mundial nos tiene a todos enfrentados a un panorama bastante complejo e incierto, cada uno lidiando con sus propias preocupaciones y temores y todos más o menos expuestos, física o emocionalmente, desde nuestras distintas situaciones y roles. Así, nos encontramos continuamente con el reconocimiento a trabajadores de la salud, funcionarios públicos, cajeras del supermercado, transportistas y distintos personajes de nuestra sociedad que ciertamente se encuentran en un nivel de exposición mayor al de la mayoría. Pero en este reconocimiento, aparecen los grandes olvidados de esta epidemia: nuestros adolescentes, jóvenes que se encuentran entre los 10 y 19 años de edad, quienes encontrándose en una etapa principalmente caracterizada por la búsqueda de la propia identidad, deben enfrentarse al encierro y a la imposibilidad del contacto físico y cercano con sus pares, tan importante e indispensable para un desarrollo emocional sano y pleno. En una edad, además, donde la entretención está generalmente lejos de la plasticina, los cuentos y otras actividades que sí pueden ser efectivas para los más pequeños de la casa. Es así como, en este escenario, no debiésemos extrañarnos si vemos a jóvenes más irritables, menos tolerantes y más peleadores o, al contrario, adolescentes más callados de lo común y aún más aislados. Debido a lo anterior, es importante no descuidarnos y poner atención a cualquier actitud nueva en ellos o cuando cualquiera de las conductas ya mencionadas comienzan a presentarse de manera más frecuente a lo habitual. Todos estamos tratando de permanecer en casa, evitar el contacto social y cuidarnos, ¡¡¡no olvidemos lo complejo que puede estar siendo este proceso especialmente para quienes sólo desean volar!!!