01/05/2020
VERRUGAS EN LOS PIES.
Las verrugas plantares son una patología bastante común en las consultas de podología.
En ocasiones, el paciente acude a una sesión de podología se le diagnostica en la misma; otras se detecta la lesión por el dolor que les causa; y, a veces, también acuden pacientes, aunque es menos frecuente, pensando que tienen un heloma el cual termina siendo una verruga plantar.
¿QUÉ ES UNA VERRUGA PLANTAR?
Se trata de una infección vírica, causada por el virus del papiloma humano, que se aloja en las dos primeras capas de la piel (epidermis y dermis), pero nunca llega a capas más profundas.
El nombre de papiloma se asigna a las infecciones víricas causadas por esta cepa, pero en mucosas: boca, genitales… por lo que en el ámbito podológico el nombre que debemos usar es verruga plantar.
Su apariencia es parecida a una coliflor (existiendo diferentes tamaños, debido a la extensión de la lesión y la antigüedad de la misma) en la cual aparecen normalmente puntos negros (vascularización del virus) que al deslaminar produce un sangrado.
Tiene una latencia de hasta 8 meses.
El signo patognomónico de las verrugas plantares es la pérdida de la discontinuidad de los dermatoglifos (líneas en la piel) y se produce dolor al pellizcar en vez de a la presión.
No obstante, cuando la verruga plantar está recubierta por una capa de queratina, puede molestar al presionar la zona.
Cabe destacar el diagnóstico diferencial entre acantosis y verruga plantar, siendo la primera una fibrosis (tejido cicatricial) de una verruga plantar inactiva.
TRATAMIENTOS PARA LA VERRUGA PLANTAR
Se han descrito numerosas formas de tratamiento pero, en general, todas tienen el mismo objetivo: ahondar hasta resecar por completo la lesión.
A continuación exponemos cuatro de ellos:
1. Quirúrgicamente: no es el tratamiento que se suele escoger, pero es una posibilidad cuando los otros tratamientos conservadores han fallado.
2. Quemaduras químicas: mediante ácidos (nítrico, salicílico, láctico…) en diferentes concentraciones y dejando el producto un tiempo estipulado y realizando las curas necesarias después de la aplicación.
3. Quemadura térmica: mediante láser, con diferentes longitudes de onda y realizando las curas pertinentes.
4. Vesicantes como la cantaridina o citostáticicos como la bleomicina.
Suelen ser los más efectivos pero los más agresivos y se necesitan curas más estrictas puesto que se provoca una pequeña úlcera.
La elección del tratamiento dependerá del criterio del profesional, siendo este ajustado a la extensión de la verruga, la salud basal del paciente, la colaboración del mismo y la edad.
Se recomiendan revisiones periódicas con profesionales en podología, dada la latencia del propio virus (hasta 6-8 meses de latencia).
Causas
Las verrugas plantares son causadas por una infección por el virus del papiloma humano (VPH) en la capa externa de la piel de las plantas de los pies. Aparecen cuando el virus ingresa en el cuerpo a través de pequeños cortes, grietas u otros puntos débiles en la parte inferior del pie.
El VPH es muy frecuente, y existen más de 100 variantes del virus. Pero solo algunas de ellas provocan verrugas en los pies. Otros tipos de VPH podrían provocar verrugas en otras partes de la piel o en las membranas mucosas.
Transmisión del virus
El sistema inmunitario de cada persona responde de una manera diferente ante el VPH. No todas las personas que entran en contacto con el virus contraen verrugas. Incluso las personas de una misma familia reaccionan de manera diferente ante el virus.
Las cepas de VPH que causan verrugas plantares no son muy contagiosas. Por lo tanto, el virus no se transmite fácilmente por contacto directo de una persona a otra. Aunque prolifera en ambientes húmedos y cálidos. En consecuencia, puedes contraer el virus caminando descalzo alrededor de una piscina o en los vestuarios. Si el virus se disemina a partir del primer lugar de infección, pueden aparecer más verrugas.
Factores de riesgo
Cualquier persona puede tener verrugas plantares, pero este tipo de verruga afecta con mayor frecuencia a los siguientes grupos:
👣Niños y adolescentes
👣Personas con el sistema inmunitario debilitado
👣Personas que ya han tenido verrugas plantares antes
👣Personas que caminan descalzas en lugares donde es frecuente la exposición al virus que provoca la verruga, como los vestuarios
Complicaciones
Cuando las verrugas plantares producen dolor, es posible que alteres la postura normal o la marcha, y tal vez no te des cuenta. Con el tiempo, esta modificación en la forma de pararte, caminar o correr puede provocar molestias musculares o articulares.
Prevención
Para disminuir el riesgo de tener verrugas plantares, haz lo siguiente:
👣Evita el contacto directo con las verrugas. Esto incluye tus propias verrugas.
👣Lávate las manos con cuidado después de tocarte una verruga.
👣Mantén los pies limpios y secos. Cámbiate los calcetines y los zapatos todos los días.
👣Evita caminar descalzo alrededor de piscinas y vestuarios.
👣No te toques ni te rasques las verrugas.
👣No uses la misma lima de uña, piedra pómez o cortaúñas que usaste en la piel o las uñas sanas para las verrugas.