01/05/2026
Hoy celebramos el Día del Trabajador. Pero más allá de los cargos, horarios o contratos, quiero que usemos como excusa este día feriado para pensar que todos los que hacemos algo por mejorar este mundo, somos trabajadores.
No importa si el trabajo se mide en planillas de asistencia, en turnos nocturnos, en el cuidado invisible de la casa, en el acompañamiento emocional, en turnos rotativas, etc. Cada esfuerzo que sostiene la vida, propia y ajena, cuenta.
Porque el trabajo no es solo un intercambio económico; es un eje de identidad, propósito y salud mental. (Miren algunos de sus instagrams, en la parte de descripción en varios casos están sus profesiones)
Por eso me gusta recordar a Viktor Frankl, quien desde la logoterapia (si a alguien le interesa conocer más al respecto me puede contactar) , nos enseñó que el ser humano no solo busca sobrevivir, sino encontrar sentido en lo que hace. Ese sentido no depende de “lo prestigiosa” que pueda verse la tarea, sino de la intención, el compromiso y la forma en que conectamos nuestro esfuerzo con algo mayor que nosotros.
Entonces, reconocer que todos trabajamos, en distintos ritmos y formatos, es un acto de salud mental. Validar el esfuerzo propio y ajeno rompe con esa jerarquía invisible que nos hace sentir "menos" si nuestra labor no aparece en un título o en un titular. Tu tiempo, tu energía y tu dedicación tienen valor.
Por eso, hoy te invito a:
1.- Honrar tu trabajo, sea cual sea su nombre. (Siéntete orgulloso)
2.- Poner límites conscientes donde sea necesario. (tu vida. No es solo trabajar).
3.-Descansar sin culpa, porque el descanso también es parte del trabajo.
4.- Recordar que trabajar no es solo producir; también es cuidar, crear, sostener y crecer.
¿Qué forma de trabajo te define hoy? Te leo en comentarios.
A mí: el trabajo realizado con ética, estudio y lealtad.
Con cariño,tu Psicóloga. Marisol Sagredo