01/04/2026
Una luxación de codo sin tratar es un caso poco frecuente hoy en día, y por eso mismo, siempre es un desafío.
Esta paciente de 25 años llegó con su luxación inveterada de 6 meses. La distancia y el difícil acceso al sistema hicieron que no recibiera tratamiento definitivo tras el evento inicial.
Cuando una articulación permanece luxada tanto tiempo, el cuerpo empieza a adaptarse a esa posición anormal. El tejido cicatriza donde no debe, las superficies articulares se remodelan, y la rigidez e inestabilidad se instalan. Lo que en urgencias era una maniobra de reducción, ahora requiere cirugía abierta, liberación de tejidos y una estrategia para recuperar estabilidad sin sacrificar movimiento.
Ese es el dilema en estos casos. La solución pasa por encontrar un punto de equilibrio entre estabilidad y movilidad temprana tras la reducción. En este caso, el IJS fue la herramienta que nos lo permitió.
Al año, congruencia articular mantenida y función recuperada.
Un caso infrecuente, complejo, y muy interesante — por eso quise compartirlo con ustedes.