06/02/2026
Hoy despedimos a Rosquero, un caballo que se destacó por su gran nobleza.
Un compañero silencioso, generoso y paciente, de esos que enseñan sin palabras y entregan todo sin pedir nada a cambio.
Rosquero fue más que un caballo fue apoyo, fue calma, fue confianza.
Su presencia, su mirada tranquila y su corazón noble quedarán para siempre en la memoria de la familia Kawell y de cada persona que tuvo el privilegio de compartir con él.
Gracias, Rosquero, por tu entrega, por tu dulzura y por todo lo que nos regalaste.
Tu legado sigue vivo en nosotros. 🤍🐎
Buen viaje, noble compañero.