21/11/2025
No me rompí.
Aunque hubo días en los que sentí que cada parte de mí se agrietaba,
días en los que mi voz temblaba y mis pasos parecían desmoronarse.
Pero no, no me rompí…
solo me desprendí de todo lo que no era realmente yo,
de los disfraces que me impusieron los miedos,
de las expectativas ajenas que intentaron reducirme,
de las miradas que me convencieron por un tiempo
de que debía ser menos para ser aceptada.
Y qué liberación tan silenciosa, tan profunda, tan mía.
Entendí por fin que la belleza no reside
en quien nunca cae,
en quien nunca duda,
en quien nunca se quiebra.
La belleza vive en quien se recompone,
en quien cose sus propias heridas
aunque las manos le tiemblen,
en quien vuelve a levantarse
a pesar de que el suelo le recuerde cada caída.
Porque mis cicatrices no son ruinas:
son mapas.
Marcan dónde me perdí,
dónde renuncié,
dónde me elegí.
Cada hilo que me sostiene viene de un amor que di sin arrepentimiento,
de una herida que tuve el coraje de mirar de frente,
de una versión de mí que, en lugar de huir, decidió quedarse.
Comprendí también que no todas las personas
merecen un lugar en mi memoria.
Algunos nombres pesan más que enseñan,
algunos rostros fueron estaciones de paso
que ya cumplieron su misión.
Y no tiene sentido seguir sentada
en trenes que hace tiempo partieron
ni sostener historias que ya no me nombran.
La vida me mostró que hay luces
que brillan mucho
pero no iluminan nada por dentro.
Y uno debe aprender a distinguir
entre el brillo momentáneo
y la verdad que acompaña,
entre quien solo ocupa espacio
y quien realmente abraza el alma,
entre el amor que nutre
y la costumbre que desgasta.
Hoy lo sé…
soy una guerrera.
No por mis triunfos,
no por lo que logré,
no por lo que el mundo aplaude.
Soy guerrera porque sigo,
porque no dejo de buscarme,
porque me reconstruyo con paciencia,
porque sigo creyendo incluso cuando me fallan,
porque camino aunque el suelo tiemble,
porque dentro de mí hay una llama que se niega a apagarse.
Y mientras esa llama viva,
mientras yo siga apostando por mi verdad,
seguiré demostrando algo simple y poderoso:
que no me rompí…
solo me volví más auténtica,
más consciente,
más yo.
Autor : Me gustó mucho ©️
📚📖✍🏻