15/04/2026
Soy Camilo Silva Urbano, Psicólogo de la UCSH, docente de la U. de Valparaiso y Gestaltista de la escuela Gestalt Viva de Claudio Naranjo Chile, fundador de Sanam - Salud Emocional, especializado en psicología clínica con adult@s, tanto a nivel individual como grupal, con más de 14 años de experiencia acompañando personas en sus procesos de cambio, a través de la psicoterapia y el autoconocimiento, con una visión integrativa entre la Terapia Gestalt, la Psicología de los Eneatipos, Terapia de Esquemas y con conocimientos del enfoque Psicodinámico, Internal Family System, Budismo Tibetano y la Psicología Transpersonal de Stan Grof.
Diplomado en dr**as en la UDD y la UCEN, con múltiples cursos relacionados a la psicoterapia, la reducción de daños, el uso terapéutico de psicodélicos UAI y formado en el programa SAT de Claudio Naranjo.
En cada taller y proceso individual, va implícita la promoción de un proceso psicoespiritual donde el (la) consultante despliega su potencial a través de su propia autoexploración, que posibilita mayor comprensión de si mism@ tanto a nivel emocional, cognitivo como corporal.
Es bello poder acompañar y guiar a personas en sus proceso de autocomprensión para profundizar en el entendimiento de su forma de ser (carácter, coraza, estructura), uniendo ‘’los hilos’’ de su propia biografía con su funcionamiento psicológico/emocional actual ,logrando un entendimiento profundo de su propia mente y el descubrimiento progresivo de los mecanismos que interfieren en el amor propio y la espontaneidad.
Agradezco profundamente a todas las personas que año tras año confían en mí, permitiendo que aprendamos y crezcamos juntos en la transformación del sufrimiento a través de la profundización de la presencia, con la intención de ir encontrando en el “aquí y ahora” aspectos relevantes de la existencia y de nuestra espiritualidad, ampliando nuestra capacidad compasiva, amorosa y de entendimiento tanto consigo mismo como con l@s demás.
Me siento al servicio de un movimiento de construcción de una sociedad más humanizada, donde soy testigo de que cada vez más personas ven en la psicoterapia una oportunidad de ir mucho más allá de sus propios síntomas.