23/08/2021
El entrenamiento con BFR (Blood Flow Restriction) consiste en la aplicación de un torniquete externo, sobre la parte más proximal de la extremidad, con el objetivo de generar una restricción parcial del flujo sanguíneo. Unido a esa oclusión parcial de la extremidad, el deportista debe realizar un esfuerzo muscular de baja intensidad. Los mecanismos fisiológicos que desencadenan hipertrofia muscular tras un entrenamiento de fuerza con RFS apuntan a factores como aumento del número de fibras rápidas reclutadas para generar un determinado nivel de fuerza muscular, incremento de la tasa de síntesis proteica como resultado de la activación de moléculas y señalizaciones en el interior de las células, aumento significativo de los niveles de hormona del crecimiento, factor de crecimiento derivado de la insulina y noradrenalina como resultado de la acumulación de productos metabólicos, entre otros. Estos mecanismos fisiológicos derivan en un conjunto de efectos agudos positivos subsiguientes al entrenamiento con RFS, lo que a lo largo del tiempo se traduce en un incremento de la fuerza muscular e hipertrofia.