06/12/2022
Siempre he pensado que mi profesión tiene un tinte de "detective de la mente". No aquel que busca diagnósticos y listo, sino más bien aquel que intuye, percibe o nota que hay piezas que no están en el lugar que deberían (o podrían) estar, y que en conjunto con quien está trabajando en si mismo pueden llegar a ese momento donde las cosas cuadran y encajan, que a su vez dan pie a un nuevo nivel base en el cual empezar a construir hasta encontrar nuevas piezas que necesitan encajarse, y así sucesivamente.
Y en cada uno de esos procesos, surge el florecimiento, el darse cuenta, el insight, que permite avanzar hacia un nuevo nivel consolidando aquel que se ha alcanzado. Así, tanto el momento en que las cosas cuadran como aquel florecimiento son magia pura y un tesoro para quien está desde el lado del terapeuta... o al menos, para mi.
Ayer compartía con Uds. un post de 9 años atrás, respecto a lo mágico de ver ese momento de florecer. Sin embargo, hoy (5/Dic.) pude experienciar otra sensación que cuesta describir en palabras pero en lo sentido es tan claro y notorio; como "más denso que el aire pero menos que el agua", "algo hay en el aire", "algo falta por cuadrar", "algo hay aquí", etc., que al momento de presentarse instantáneamente hace desaparecer esa sensación como prueba irrefutable de que se ha acertado y se ha encontrado aquello que faltaba encajar. No tengo idea si la ciencia será capaz de describirlo de alguna forma o explicarlo, mas para mi tiene que ver con la intuición más profunda conectada a la empatía y humanidad compartidas, que resuenan en un mismo eco y se comunican más allá de las palabras hasta encontrarse también en ellas y en una misma frecuencia, abriendo aquellos espacios más internos y más privados de cada uno, necesarios para construir y avanzar a un siguiente nivel como "desatando el n**o de la cuerda que la tiene atascada". Y ese momento, de plena confianza y apertura, es otra magia que agradezco tener la oportunidad de vivir y de que confíen en mi para generarla.
Infinita gratitud a Uds., a quienes puedo acompañar, por permitirme ser testigo en 1ra línea de la magia de cada uno en su proceso de sanar, mejorar, crecer y florecer 🪷.