11/04/2013
Lo que siento: ¿será ansiedad?
Ps. María Paz Jana L.-
La ansiedad es una emoción que en muchas ocasiones nos protege al indicarnos que hay algo en nuestro entorno que estamos viviendo como amenazante o peligroso. Es lo que nos indica que debemos arrancar o enfrentar para poder sobrevivir. Los procesos de cambio suelen incluir sintomatología ansiosa. Un cambio de casa o de ciudad, el cambio del colegio a la universidad, pasar desde la soltería al matrimonio, a tener hijos.
También es común hablar de la ansiedad cuando queremos referirnos a ese estado donde nos encontramos expectantes porque algo suceda, ya sean nuestras añoradas vacaciones o el encontrarnos con alguien a quien queremos ver.
La ansiedad es una emoción que incluye cambios a nivel fisiológico, conductual y cognitivo. Aumenta nuestro ritmo cardíaco y temperatura corporal, sentimos nerviosismo, hay sudoración, temblores en nuestras manos o piernas, aparecen o se acentúan nuestros tics, el tartamudeo, nos sentimos y se nos reseca la boca. Actuamos de manera intranquila, y en muchas ocasiones exageramos lo que nos sucede.
Algunas personas se dan cuenta que están pasando por un período ansioso recién cuando su ropa comienza a quedarle algo más chica. Tendemos a aumentar de peso porque comenzamos a comer más, sobre todo en las noches. También se altera nuestro sueño, comenzamos a tener problemas conciliando el sueño y pasamos horas despiertos pensando en lo que nos está pasando o en muchas preocupaciones a la vez.
Es importante destacar que sentir ansiedad es normal, pero hay que aprender a controlarla. Cuando una persona comienza a ver amenazas donde no las hay, o cuando siente que se encuentra en un estado ansioso gran parte del día, es recomendable que busque algún tipo de apoyo para lograr entender la causa de aquello. El identificar el origen de lo que provoca ansiedad ayuda para poder modificar nuestra percepción, pensamiento y conducta.
Algunos tips para sobrellevar la ansiedad:
• Ponerse metas y objetivos realistas, acorde a sus propias capacidades.
• Lograr identificar los pensamientos automáticos negativos/catastróficos que me estoy diciendo al momento de sentir ansiedad, para luego modificarlos. Cuando empiece a preocuparse intente reemplazar el pensamiento por una idea más racional y positiva.
• Céntrese en su respiración, que sea lenta pero no forzada.
• Utilice técnicas de la relajación como el yoga, las imaginerías, la meditación, algunos tipos de respiración, entre otras.
• Dedique más tiempo a relajarse y a hacer cosas agradables, como algún deporte, o actividad recreativa.
• Si la experiencia ansiosa llega a ser desagradable y duradera, o siente que no logra manejarla de manera adecuada, le recomendamos consultar a un profesional de la Salud Mental para que pueda orientarlo.