29/04/2026
A veces la ansiedad no se siente como ansiedad.
Se siente como estar inquieta sin motivo claro.
Como pensar de más algo que ya pasó.
Como no poder relajarte del todo, aunque “todo esté bien”.
Y llega un punto en que te preguntas:
“¿por qué soy así?”
Pero no eres “así”.
Tu cuerpo y tu mente aprendieron a estar en alerta.
Aprendieron a anticipar, a proteger, a reaccionar rápido.
Y aunque hoy ya no lo necesites de la misma forma…
siguen funcionando igual.
Por eso no basta con decirte “relájate” o “deja de pensar tanto”.
No funciona así.
Primero necesitas entender lo que te pasa.
Después, aprender a relacionarte distinto con eso.
Si esto te hizo sentido, guárdalo para volver a leerlo.
Y si quieres empezar a trabajar tu ansiedad, puedes escribirme.