30/12/2017
de Tocopilla a Talagante
El traslado.-
Luego de permanecer por aproximadamente 17 años en el Norte, los últimos en Tocopilla, como Médico Portuario, Cirujano ,Internista, Cruz Roja, Sanitario, Obstetra, y Medicina particular, es trasladado a la Región Metropolitana, y el azar quiso el destino fuera Talagante, un pequeño pueblo distante 40 km. de Santiago en la ruta a la costa de San Antonio.
Para esa época, el pueblo no era mas del 10% de la ciudad actual, capital de Provincia, con todo su aparate público y privado, y bullante comercio.
La dotación médica eran 2 , el Dr..Allende y el Dr..Zunzunegui, quienes cubrían un amplio radio que partía desde Marruecos, hoy Padre Hurtado, Peñaflor, Malloco,Mallarauco, Talagante, Isla de Maipo, El Monte y las localidades rurales aledañas, lugares muy apartados, sin caminos, con gente muy humilde..
El Hospital de Talagante de entonces, actual Cesfam II Dr. Alberto Allende Jones, de calle Francisco Chacon 750, era una Institución de poco presupuesto y pequeña. Contaba con dos salas comunes, una de hombres y otra de mujeres, un quirófano, una ambulancia , que en ocaciones era apoyada por el carro de bomberos, dos consultorios de atención gratuita, una farmacia y la siempre concurrida Sala de Urgencia, que mediante improvisados biombos la dividían hasta en tres ambientes , según la ocación lo ameritara. y por supuesto una oficina de administración. La dependencia administrativa era de la División Occidente, sede Hospital San Juan de Dios, era a este Centro de Salud donde eran derivados los enfermos o accidentados críticos.
Los pacientes legaban tempranito, para sacar su número de atención, y se disponían pacientemente, valga la redundancia, a ser llamados. La sala de espera atiborrada, no contaba con mas de 6 asientos y el resto de pié por los pasillos. La atención lenta... claro es que ahí se atendía sin contar el número de pacientes , ni los minutos dedicados a él. La mujer rural que legaba con dificultad , sin caminos , y con una prole, que no tenía con quien dejar , la traía consigo , y por que no?...aprovechaba de consultar por dolencias, malestares, de tipo familiar masivo.. Nadie reclamaba, cada uno esperaba su turno, y la que salía atendida, le comenta a la siguiente ,, aproveche que le revise al niño también,, el Doctor es re buena persona,,
El horario , según números repartidos debería estar concluida no mas allá de las 14 hrs, pero uno pasaba tipo 15.30 y recién el Dr. se iba retirando, literalmente arrastrando las patas , rumbo a casa a tomar un recalentado almuerzo, y luego a recibir algún rezagado que no alcanzó a la entrega de números de atención, y que lo aguardan en la puerta de su domicilio. Que se le va hacer.. viene de tan lejos, hay que atenderlo, se reafirma a si mismo este singular Doctor.