02/05/2026
Si, leíste bien. ¡ Tús músculos escuchan!
Cúando tu mente se acelera o se angustia, tu sistema nervioso envía una señal de "alerta" y tus músculos se tensan, preparándose para una batalla que no siempre llega. Es lo que en clase llamamos una estructura rígida.
Al trabajar conscientemente en suavizar el tono de nuestros músculos, en soltar las tensiones innecesarias de la fascia y en encontrar nuestro eje, le estamos enviando un mensaje de vuelta al cerebro: "Estamos a salvo. Puedes relajarte".
No se trata solo de "moverse", se trata de observar nuestro sistema para que el pensamiento sea tan fluido como el movimiento. Cuando el músculo se relaja, el pensamiento se expande.
¿Has sentido alguna vez que después de practicar, esos problemas que se veían gigantes parecen más pequeños? No es magia, es regulación.