04/02/2026
La energía desbordada de la niñez es signo de sanidad. Un sistema nervioso ávido de experimentación y desarrollo de su potencial. La introversión, fatiga crónica o somnolencia extrema son señales de desequilibrio. Fomentar la obediencia ciega, opacar todo cuestionamiento propio de los niños va en contra de su salud y bienestar.
Celebremos su intensidad con límites desde el Amor.ricardosoto