24/04/2026
“MI PRIMERA CONSULTA LA TUVE HACE 18 AÑOS. Desde los 20 intentaba quedar embarazada con César, pero no teníamos resultados.
Realizamos 4 Inseminaciones en el Hospital, todas fallidas. En ese momento ni hablar de los costos de un In Vitro, no existía PAD Fonasa. En pleno proceso de tratamiento, quedé embarazada de manera natural y a los 5 meses perdí al bebé.
Fue muy traumático para los dos. Con 24 años había hecho un embarazo ectópico que me llevó a urgencia, donde me sacaron una trompa y un ovario.
En el 2019 y habiendo pasado un par de años, lo intentamos nuevamente en un Centro de Valparaíso, pero esta vez fue por Fertilización In Vitro.
Teníamos 2 embriones y ¡estábamos felices! La 1ra transferencia no resultó, la 2da tampoco. Con el ánimo por el suelo, dejamos pasar el tiempo. Un día nos encontramos con el Dr. Pablo Hernández-Rudnick, quién nos había visto en el Hospital y decidimos intentar otra FIV en Clínica de la Mujer. Tomamos hora y desde ahí en adelante, todo fue diferente, el trato como equipo y personal, fue muy distinto a lo que habíamos vivido antes.
Recuerdo que Sole nos dijo “Tomen esta carpeta y guárdenla, es un nuevo comienzo” y así fue. Optamos al Bono PAD gracias a mi buena reserva ovárica, antes, el doctor me había operado de endometriosis y César por su lado, estaba con los espermios en calidad y cantidad normales.
Resultaron 5 embriones y en la 1ra transferencia todo volvió a ser ilusión. La beta resultó negativa. Se nos vino el mundo abajo y el doctor decidió esperar y hacer exámenes nuevamente. Me descubrió un hipotiroidismo que podría haber estado influyendo en la ausencia de embarazo.
En la 2da transferencia, el monitoreo del endometrio fue con ecografías casi diarias, acá el apoyo de la matrona Raquel fue fundamental. Se transfirieron 2 embriones y ¡por fin la beta salió positiva!
A las pocas semanas se perdió un embrión y debí guardar cama por 4 meses, luego de ese período, todo volvió a la normalidad. Agustín nació un 26 de junio, sanito y grande, 3 kilos 600 y 50 cms. Hoy tiene 9 meses y lo tuve a mis 39 años. ¡Nos cambió la vida y estamos muy agradecidos del doctor, de su equipo y de toda la Clínica!❤️”
Jessica y César