05/02/2026
La sangre oxigenada sale del corazón por las arterias hacia las arteriolas hasta alcanzar los capilares, donde ocurre el intercambio real: las células reciben oxígeno y nutrientes, y liberan CO2 y residuos para su retorno venoso hacia el corazón. Este proceso sucede exclusivamente en los lechos capilares.
El ingreso de la sangre a cada lecho capilar está regulado por esfínteres precapilares que pueden abrirse o cerrarse según demandas locales. Cuando permanecen cerrados, la sangre se desvía directamente desde las arteriolas hacia las vénulas, evitando el intercambio capilar.
La apertura de estos esfínteres depende en gran medida del estiramiento y actividad de los músculos circundantes. En personas sin actividad física significativa, muchos lechos capilares permanecen inactivos, reduciendo la perfusión tisular y calidad del intercambio celular. El movimiento activa estos mecanismos y permite que la microcirculación funcione, favoreciendo una oxigenación y nutrición celular más eficaz.
Durante el ejercicio, más esfínteres se abren y hay una circulación sanguínea y respiración celular más completa. En la Cultura Física Yóguica cada grupo muscular puede ser estimulado, abriendo más lechos capilares mediante decenas de ejercicios de Control Muscular (Vyāyāma) y ejercicios de Control Postural (Āsana). La contracción y estiramiento sistemático de los grupos musculares alcanzan todos los músculos esqueléticos y tejidos, abriendo más capilares para una respiración celular completa.
Además, los ejercicios torácicos en Prāṇāyāma, los ejercicios abdominales y pélvicos como Bandhas, Mudrās, Kriyās, estiran aún más tejidos mejorando la respiración hacia todas las células. El alcance de la Cultura Física Yóguica es amplio y profundo, se considera Sarvāṅga-sādhana o para “todas las partes del cuerpo”.
El Yogik Vyāyāma despierta la microcirculación: abre lechos capilares inactivos, mejora el intercambio celular y permite que el oxígeno y los nutrientes lleguen donde antes no llegaban. Cada contracción y estiramiento estimulan tejidos profundos, mejoran la respiración celular y elevan la calidad de la perfusión en todo el cuerpo. Más circulación. Más respiración celular.