MANDRA-KÜYEN nace como propuesta y alternativa a los productos farmacológicos/cosméticos y Terapias que nos ofrecen los grandes mercados/capitalistas. La idea es ir creciendo con las propuestas e ideas de ustedes mismos pueden ofrecer sobre diferentes creaciones. Contamos con productos 100% naturales y todos libres de crueldad y explotación animal. Los insumos no testean en animales, para eso pued
es pedir la ficha técnica de cada uno. Al optar por este tipo de productos contribuimos a la independencia asalariada, cuidado del medio ambiente, cuidado y amor a nuestro cuerpo y a los seres con los que convivimos. También ofrecemos Terapias Naturales como: Reflexología, Masoterapia, Flores de Bach y Reiki. Entendiendo la salud como un proceso holístico; estamos compuestos de cuerpo, alma y espíritu, por lo que cualquier desequilibrio en estos campos desencadenará alguna consecuencia patológica, ya sea física o emocional. "La Salud de todo ser no puede depender de ninguna Institución Burócrata y fascista estas han de traducirse en el sacrificio progresivo de la autoridad en beneficio de la libertad, Entendemos, por tanto, todos los modelos de salud inspirados en principios de autoridad, participación económica capitalista y excluyente, deben ser cerradas y abiertas para el bienestar de toda la comunidad... La salud no puede ser un negocio, por lo que nuestros organismos y conciencias tampoco pueden ser mercancía al servicio de los estados, las farmacéuticas, los laboratorios y el resto del aparato sanitario dominante. más bien se debe desarrollar desde y para la libertad progresiva de todo el bienestar de la comunidad..... la salud es un espacio de transformación social. Se ha de apuntar, por tanto, hacia el bienestar de los individuos libres y autónomos, como la preocupación por su medio ambiente y sociedad...Desde la enseñanza tradicional se han impuesto modelos orientados a conservar las instituciones sociales de salud publicas como privadas y, por tanto, formando individuos estrictamente adaptados a la estructura que ejercen en sus ministerios y organizaciones gubernamentales. Se les enseña a ser buenos pacientes, en lugar de prepararles para cuestionar un sistema de salud injusto y desigual..Las acusaciones que siempre se han hecho a la salud mercantilista en el sentido de que su objetivo es vender adicciones, enfermedades creadas por las farmacéuticas y cientos de medicamentos y utilidades rentables para negociar tu bienestar. En los modelos de la salud actuales las fuerzas económicas han sentado las bases para que los individuos se acostumbren a obedecer, a comprar y pensar según los dogmas sociales que nos rige los grandes monopolios de la salud internacional. Y estos principios se basan en el Estado y en el Mercado, es decir, el culto a la autoridad y al dinero. Ambos son Dios y Patria de los nuevos tiempos como lo fueron de los tiempos anteriores. Siempre el culto al poder en sus distintas manifestaciones es lo que se transmite en las propuestas sanitarias. Prácticas de salud que por tanto se alejan en lo posible de una salud que practique y potencie la solidaridad el apoyo mutuo y la autogestión...La salud debe alejarse de estos modelos. Debe aportar instrumentos de formación para la autoaprendisaje libre y responsable. Analizando las situaciones de injusticia y desigualdad, pero huyendo del adoctrinamiento y respetando al máximo el libre desarrollo de cada personalidad. Para ello la salud antiautoritaria ha de estar centrada en valores radicalmente transformadores..."