21/04/2026
Transcurriendo 2026 me resuena lo siguiente:
"No se puede pasar por alto la forma como inicia el proceso terapéutico, desde el primer llamado.
Antes de la primera sesión ya se empieza a tejer el vínculo, lo que piensas de la psicología, la tensión que tengas y hayas dejado pasar, lo que piensas de un proceso...
El consultante tambien debe saber llegar al encuentro con apertura, con honestidad, con disposición a vincularse y a respetar los límites que son tan necesarios en el encuadre terapéutico, como: tiempos para comunicarse, pago de la sesión a tiempo, reprogramar a tiempo, asistir a tiempo, hablar de lo que incomoda sobre el proceso, realizar las prescripciones (actividades entre sesiones), ser comprometido con su vida para obtener mejoría, aprender a regularse para no estar apagando incendios...
La terapia no es un lugar donde uno “sabe” y el otro “recibe”. Es un espacio donde ambos participan en la construcción de algo nuevo.
La reciprocidad, la empatía, la compasión y el respeto
no son “valores deseables" son la base real donde empieza a construirse el vínculo
Porque cuando hay reciprocidad, la empatía deja de ser técnica y se vuelve experiencia.
Cuando hay respeto, aparece la seguridad.
Y cuando hay compasión, el cambio deja de ser una exigencia y empieza a ser una posibilidad.
Un buen proceso terapéutico no empieza en la sesión empieza en la calidad del encuentro humano.
Y cuando ese inicio está bien cuidado, todo lo demás tiene de dónde sostenerse para culminar con un buen pronóstico" Margarita_Consultora