15/09/2025
✨ Un abrazo sincero siempre tiene el poder de sanar, unir y recordarnos lo esencial de la vida. En esta imagen, y su compañero de Insituto nos regalan una lección silenciosa pero profunda: la grandeza no se mide en títulos ni en posesiones, sino en la capacidad de amar y de cuidar a los demás.
Cada uno, con sus dones especiales y su luz única, es un elegido por Dios para manifestar la pureza de un corazón que no conoce barreras. Ellos nos muestran que la verdadera inclusión no es un ideal, sino un acto cotidiano de respeto, ternura y solidaridad.
Dios, en su infinita sabiduría, les dio la misión de recordarnos que lo más valioso está en lo sencillo: en una sonrisa, en una mano extendida, en un abrazo compartido. Así, su vida se convierte en testimonio vivo del amor divino que habita en cada ser humano.
💙🙏
“Porque el poder de Dios se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9).