11/05/2026
Me encuentro esta confusión a menudo en consulta.
Y no es por casualidad que se confunda, no viene del vacío.
Sobre todo si en tu historia vital tus límites, tus "no", no solo no fueron respetados sino que eran vistos como algo malo que dañaban.
Detrás de actitudes que tienden a la complacencia suele operar esta equivalencia.
Pero hacer esta distinción en el presente resulta tremendamente útil.
Porque mantenerte en el límite sabiendo que estás frustrando cuesta mucho, sobre todo al principio.
Pero distinguirlo del daño ayuda, sobre todo a dignificar lo tuyo.
Como si te dijeras: "Sí, estoy frustrando, es difícil sostenerlo, pero es por un buen motivo".
¿Te suena esta confusión? ¿Te sirve? Te leo