31/01/2026
✨️Durante mucho tiempo nos hicieron creer que la protección energética tenía que ver con defendernos de algo externo:
✅️la envidia, el mal de ojo, los “ataques”, las malas intenciones. Pero la verdad es más sutil y más poderosa.
✨️La mayoría de los desequilibrios energéticos no comienzan afuera, sino dentro. Comienzan cuando estamos agotados, cuando nos juzgamos sin piedad, cuando cargamos culpas que no nos corresponden, cuando damos más de lo que tenemos o cuando atravesamos procesos de expansión sin sostén interno.
🌿La envidia muchas veces no es consciente. No siempre hay deseo de dañar, sino una herida que mira lo que no tiene. Y aun así, esa vibración impacta cuando nuestro campo está debilitado.
🌿El mal de ojo no es magia oscura. Es energía proyectada sin conciencia que encuentra entrada cuando no estamos centrados.
🌿Los llamados “ataques psíquicos” no llegan para asustar, sino para mostrar desequilibrios. Aparecen cuando el campo está abierto, cansado o en transformación. La luz también atrae miradas.
🌿Y los más silenciosos de todos son los autoataques energéticos: pensamientos repetitivos de culpa, autoexigencia extrema, desvalorización, miedo sostenido. Eso sí crea fisuras reales en el aura.
✨️Por eso los rituales de protección energética no son superstición. Son prácticas de coherencia. Son espacios donde te habitas, te ordenas, te enraízas y recuperas tu soberanía energética.
✨️Un ritual no es para pelear con nada. Es para cerrar lo que no vibra contigo. Es para recordar tu centro. Es para que tu campo vuelva a estar tan alineado que lo denso no tenga dónde quedarse.
✨ Protegerte no es aislarte. Es sostenerte. Es cuidarte. Es honrar tu energía como el espacio sagrado que es.