08/01/2026
A veces sentimos enojo.
A veces envidia.
A veces un deseo de venganza que nos asusta.
Y aquí va algo liberador:
✨ Sentir no te hace mala persona.
Lo que sientes es información. No es tu identidad.
Tú no eres tus pensamientos. Tú no eres tus emociones.
Tú eres quien puede mirarlas con honestidad… y elegir.
Porque hay una diferencia enorme entre:
🔥 “Tengo ganas de hacer daño”
y
🌿 “Estoy tan herida que una parte de mí quiere que el otro sienta lo que yo sentí.”
Cuando te juzgas por sentir, te pierdes.
Cuando te acompañas, te encuentras.
Mini ejercicio (1 minuto):
Pon una mano en el pecho y di en voz baja:
1. “Esto que siento… tiene sentido.”
2. “No tengo que actuar desde esto.”
3. “Elijo responder desde mis valores.”
💛 Pregunta para ti:
¿Qué necesidad hay debajo de tu enojo o tu envidia: justicia, cuidado, reconocimiento, límites, descanso?
Recordatorio:
No eres “malo” por sentir.
Eres valiente por mirarte con verdad. Y actuar desde tu centro. 💛
IFS