06/11/2025
Hija mía,
si supieras cuántas veces me quedo mirándote en silencio, pensando en lo fuerte que eres.
A veces ni tú misma te das cuenta de la mujer maravillosa que habita en ti.
La vida te pondrá montañas enormes en el camino, y puede que dudes, que sientas miedo, que quieras rendirte... pero quiero que recuerdes que vienes de una mujer que nunca se quebró, aunque la vida la empujara mil veces contra el suelo.
Eres inteligencia, eres coraje, eres amor puro.
Yo, tu madre, no necesito que ganes medallas ni que el mundo te aplauda para saber quién eres. Yo ya sé la clase de persona increíble que tengo como hija.
Y quiero que nunca lo olvides: soy la mamá más orgullosa del mundo por haberte traído a la vida.
Quiza no te lo digo tan seguido como debería, pero lo pienso todos los días:
no hay logro tuyo que no celebre, no hay caída tuya que no me duela, no hay instante en que no agradezca tenerte.
Hija, no temas.
Tienes alas fuertes.
Y si algún día flaquean, aquí están mis brazos para sostenerte.