24/02/2026
🩵A Punch lo vimos aferrado a un peluche…
y a muchas personas se nos apretó el pecho.
Hay experiencias tempranas que no se explican con palabras:
se sienten en la piel.
Y cuando falta la presencia que calma, a veces aprendemos a vivir con el sistema nervioso en guardia:
hiperalerta, anticipando, cuidándonos de que nos vuelvan a dejar.
Por eso historias como esta nos tocan tanto
Y también nos recuerdan algo esperanzador:
que el sostén puede volver a aparecer… en una persona, una tribu, un espacio seguro, un buen proceso terapéutico.
Si esta historia te resonó, te leo:
💬 ¿Qué parte te tocó más: la pérdida… o la posibilidad de reconstruir? ¿Que te ha sostenido en los momentos más difíciles ?