19/01/2026
Muchos pacientes llegan a consulta diciendo que sienten que están exagerando. Han pasado tanto tiempo minimizando lo que sienten, que aprendieron a dudar de sus propias emociones.
Me cuentan que se obligaron a ser fuertes, que callaron y siguieron adelante, aunque por dentro algo no estaba bien.
Y siempre les digo lo mismo: no estás exagerando, estás sintiendo. Las emociones no aparecen sin razón, son señales de que algo necesita ser atendido.
Cuando una persona se permite escuchar lo que siente, no se rompe, empieza a sanar.