18/04/2025
¿Sabías que en Colombia más de 82 universidades forman a miles de estudiantes en Psicología cada semestre?
Con más de 100.000 estudiantes en esta carrera, Colombia enfrenta un dilema complejo: ¿realmente estamos valorando la labor de los psicólog@s?
La Encuesta Nal de Salud Mental 2023, realizada por el Min de Salud, revela que el 66,3% de los colombianos ha enfrentado algún problema de salud mental en su vida, siendo los trastornos de ansiedad y depresión los más prevalentes.
Colombia cuenta con solo 2,5 psiquiatras por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de la tasa recomendada por la OMS, que es de 10.
A pesar de esta alta demanda de atención psicológica y las alarmantes cifras de salud mental, el salario promedio mensual de un psicólog@ es indigno, y el 70% de los psicólog@s ejerce en condiciones laborales precarias.
Años de formación académica, que no termina con el pregrado, prácticas supervisadas, trabajo personal, emocional y un profundo compromiso ético son fundamentales en el trabajo de un psicólog@ y psicoterapeuta. Pero… ¿cómo se valora todo esto?
Y mientras tanto, vemos el auge de los coaches, guías emocionales y asesores de bienestar, quienes, sin una formación en psicología y psicoterapia, ni ética, han asumido el rol de dar consejos y “soluciones” en temas tan delicados como la salud mental. Este fenómeno no solo desdibuja el papel del psicólogo, sino que pone en riesgo el bienestar emocional de muchos.
Si todos nos convertimos en "expertos emocionales" sin la formación específica y adecuada, ¿cómo quedará realmente la salud mental del país?
Cuando la sociedad empieza a confiar en cualquier persona que comparta su experiencia personal como si fuera una verdad universal, se corre el riesgo de poner en manos inexpertas la salud emocional de millones. ¿Cómo puede progresar una sociedad si, en lugar de tener psicólog@s capacitados y comprometidos, todos se creen expertos solo por haber leído un libro, asistido a un retiro, un año de entrenamiento o escuchado un podcast?
Es fundamental que entendamos que ser psicólog@ y psicoterapeuta, NO es solo dar consejos o ser empático. Es una disciplina respaldada por años de formación rigurosa, investigación científica y un profundo sentido de responsabilidad social.
La psicología y la psicoterapia no se improvisan, y su impacto en la sociedad debe ser valorado y respetado.
Si como país no tomamos conciencia de esto, nos enfrentamos a un futuro donde las soluciones rápidas, los consejos superficiales y la desinformación pueden afectar irreparablemente nuestra salud mental.
Es urgente que reflexionemos sobre cómo estamos manejando la salud mental en el país.
¿Cómo vamos a tomar en serio la salud mental si empezamos a tratarla como algo pasajero, como una simple moda, y no como la necesidad real y urgente que es?
💜 Reconocer el valor de la psicología y la psicoterapia es también un acto de responsabilidad social.
💜 Acompañar desde la responsabilidad, la consciencia, la formación, el conocimiento y la ética es fundamental para un país que se enfrenta a desafíos emocionales crecientes.
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