31/12/2025
Acompañar las emociones de los niños no significa evitar que sientan tristeza, enojo o frustración, sino guiarlos para que aprendan a reconocerlas y manejarlas con seguridad. La forma en que los adultos reaccionan influye profundamente en cómo los niños construirán sus habilidades emocionales a futuro.
Nombrar las emociones, permitir que expresen lo que sienten y ofrecer alternativas claras fortalece su capacidad de autorregulación. Esto no solo mejora la convivencia familiar, sino que también promueve el bienestar emocional, la autoestima y la seguridad interna.
Criar desde la comprensión y la comunicación es una inversión a largo plazo en la salud mental de los niños.