03/01/2026
Hoy quiero hablar de libertad desde el lugar que conozco mejor:
la vida que empieza.
Cuando pienso en Venezuela en este momento, no pienso primero en titulares ni en poder.
Pienso en las madres.
En los bebés.
En Colombia he acompañado a muchas familias venezolanas.
He visto a mujeres que migraron con miedo, con duelo y con incertidumbre…
y aun así, amamantan, abrazan y cuidan con una fuerza silenciosa que enseña.
Para muchas de ellas, la lactancia no ha sido solo alimento.
Ha sido refugio.
Ha sido regulación.
Ha sido una forma íntima de decir: “aunque todo cambie, aquí hay vida”.
Por eso hoy quiero decir algo con claridad y esperanza:
la libertad también se siente cuando una madre puede criar sin miedo.
Cada bebé que nace es futuro.
Cada madre que cuida es esperanza en acción.
Desde Colombia, abrazo a las madres venezolanas.
Que este tiempo abra caminos para criar con más calma, más dignidad
y más confianza en la vida que comienza.
👉 Si conoces a una madre venezolana, envíale este mensaje.
Hoy también necesita sentirse acompañada.