21/02/2026
Hamnet (Chloé Zhao, 2024) no es una película para explicar: es una película para sentir. No voy a hablar de premios ni de nominaciones. Solo diré que hacía tiempo que una cinta no me atravesaba así.
No soy director ni crítico. Soy un mundano cinéfilo que, como Andrés Caicedo, busca en la oscuridad de las salas de cine una forma de catarsis. Hamnet es naturaleza, silencio y dolor contenido. Es el origen de una pregunta que ha atravesado siglos.
Y entonces decía Shakespeare:
“Ser, o no ser, ésa es la cuestión.
¿Qué es más noble para el alma:
sufrir los golpes y dardos de la insultante fortuna,
o tomar las armas contra un mar de adversidades
y, haciéndoles frente, acabar con ellas?
Morir: dormir;
nada más; y con un sueño decir que ponemos fin
al dolor del corazón y a los mil naturales conflictos
que son herencia de la carne:
¡es una consumación devotamente deseable!”.
William Shakespeare — Hamlet, Acto III, Escena I.
Ahí, se las dejo, ya está en salas de cine.