01/05/2026
| En una diligencia de justicia restaurativa en Cali, un coronel y un mayor retirados del Gaula del Ejército en Valle del Cauca entregaron a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y a las víctimas las medallas que recibieron como reconocimiento a acciones que luego admitieron como ejecuciones extrajudiciales, conocidas como ‘falsos positivos’.
El acto tuvo lugar en la Universidad Santiago de Cali, en el marco del Caso 05, que investiga crímenes en el norte del Cauca y sur del Valle del Cauca. La audiencia fue presidida por los magistrados Raúl Sánchez y Óscar Parra, quienes lideran investigaciones por graves violaciones a los derechos humanos, como asesinatos y desapariciones forzadas presentadas como bajas en combate.
Familiares de las víctimas asistieron con fotografías de sus seres queridos para reivindicar su memoria. Durante la diligencia, los nombres fueron leídos en voz alta y sus allegados respondieron “¡Presente!”, en un acto simbólico de dignificación.
“El objetivo de la justicia restaurativa es devolverles la dignidad a las víctimas”, afirmó el magistrado Sánchez, quien calificó las condecoraciones como “objetos del engaño” y señaló que serán las víctimas quienes decidan su destino.
Los comparecientes, entre ellos el coronel (r) Jorge Enrique Florián y el mayor (r) Mauricio Ordóñez Galindo, reconocieron su responsabilidad, pidieron perdón y admitieron que las víctimas no eran guerrilleros. “Quienes debíamos proteger la vida, optamos por la muerte”, expresó Florián, mientras Ordóñez señaló que se construyó una “falsa narrativa” para obtener beneficios institucionales.
Tras sus intervenciones, ambos entregaron las medallas, que quedaron bajo custodia de la JEP y luego en manos de los familiares como parte del proceso simbólico.
El magistrado Parra cerró calificándolas como “medallas de la infamia” y reiteró el compromiso con la verdad, la reparación y la no repetición. El acto dejó un mensaje de reconocimiento del daño y abrió un espacio para la reconciliación.