Pintando Amaneceres

Pintando Amaneceres TEOTERAPIA. El lenguaje de Dios para sanar el alma
(264)

10/04/2026

𝐍𝐎 𝐌𝐄 𝐑𝐔𝐄𝐆𝐔𝐄𝐒 𝐐𝐔𝐄 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐉𝐄

❞𝐑𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐝𝐢𝐨́ 𝐑𝐮𝐭: 𝐍𝐨 𝐦𝐞 𝐫𝐮𝐞𝐠𝐮𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐝𝐞𝐣𝐞, 𝐲 𝐦𝐞 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐭𝐢; 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐚 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐮́ 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐞𝐬, 𝐢𝐫𝐞́ 𝐲𝐨, 𝐲 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐞𝐫𝐞𝐬, 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐫𝐞́. 𝐓𝐮 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐬𝐞𝐫𝐚́ 𝐦𝐢 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨, 𝐲 𝐭𝐮 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐦𝐢 𝐃𝐢𝐨𝐬❞. (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟏𝟔)

Pasajes complementarios :Rut 1:17-18

Respondió Rut: “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a donde quiera que tú fueres, iré yo, y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Miremos que este es un pasaje insigne que se usa para los matrimonios y votos matrimoniales, y tiene mucho de profundidad. Lo que vemos aquí es que así Noemí le ruegue, Rut nunca la dejaría; y le añade: “Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que solo la muerte hará separación entre nosotras dos”.

Podemos resaltar tres puntos importantes: primero “donde tú fueres iré yo”, es decir, le habla del lugar; no importa el lugar que fuere, no le dice, “si tú vas a tu tierra, yo estaré contigo, donde tienes tus amistades, tu entorno”. No… “donde tú fueres, sea Belén, sean los campos de Moab, sea donde sea, iré yo”.

En segundo lugar, “Donde tu vivas viviré yo”. No solo es ir donde ella va, sino vivir donde y como ella vive, es decir, de la manera como ella viva, porque nosotros podemos ir a otro lugar, otro país, pero seguir viviendo a nuestro estilo, con nuestras costumbres, seguir viviendo de acuerdo a lo que hemos aprendido de Moab. El vivir involucra, entonces, no solamente el lugar sino también el cómo; tal es así que le dice “tu pueblo será mi pueblo”, es decir, renuncia a su nacionalidad, renuncia a su pueblo: “y tu pueblo será mi pueblo, tu Dios será mi Dios”. Rut renunció a todo, Orfa volvió a su tierra. Le dijo Noemí a Rut: “vuelve con tu cuñada, vuelve a tus Dioses”, pero Rut le dice “tu pueblo será mi pueblo, tu Dios será mi Dios"; es decir, vivir como tú vives. Incluye aquí dos aspectos no solo importantes sino decisivos, de cómo sería el estilo de vida que tendrían: el pueblo y Dios.

En tercer lugar, le dice “donde tú murieres moriré yo"; es decir, desde el punto de vista lógico, Noemí moriría primero que Rut. Esto qué quiere decir: “así tú mueras, y cuando tú mueras, yo no me iré, ni volveré a Moab, ni tampoco volveré a mi pueblo, tu pueblo seguirá siendo mi pueblo, tu Dios seguirá siendo mi único Dios, y cuando eso suceda, mi proyecto de vida seguirá siendo el mismo, será allá donde tú vayas. Así tú mueras jamás regresaré a Moab”.

Rut dejó todo atrás, esta es una historia sin antecedentes, sin comparativos hoy en día. A pesar de que estamos en una población tan numerosa en la tierra, con cerca de 6.500 millones de habitantes que hoy vivimos sobre la faz de la tierra, y muchos piensan primero en ellos y no como pensó Rut. Cuando Noemí vio que ella estaba tan resuelta a irse con ella acompañándola, no le insistió más. En esto evidenciamos a una mujer que nunca dudó ni vaciló, enseñándonos así lo que es la fidelidad.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Dios de bondad, cada día me enseñas más y más, llegas a mi corazón, independiente de mi edad, nacionalidad o condición. Señor, la vida de Rut me enseña que sí es posible dejarlo todo atrás. Eso fue lo que tú me enseñaste. Tú, Señor Jesucristo, que viniste a la tierra despojándote de todo y humillándote hasta lo sumo por mi vida. Por eso me enseñas lo necesario que es dejar todo atrás, y seguir hacia adelante, hacia el supremo llamamiento. Rut renunció a todo, y hoy tú me enseñas que debo renunciar y dejar todo, sabiendo que ahora yo soy parte de tu pueblo, que mi nacionalidad es la tuya, la de mi Padre, sabiendo que mi ciudadanía es celestial, que soy embajador de los cielos aquí en esta tierra. Gracias Señor y Dios porque ahora soy de tu nacionalidad; tengo tu ciudadanía".

09/04/2026

𝐍𝐎 𝐀𝐏𝐀𝐑𝐓𝐀𝐑𝐍𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐐𝐔𝐈𝐄𝐍 𝐍𝐎𝐒 𝐇𝐀𝐂𝐄 𝐄𝐋 𝐁𝐈𝐄𝐍

❞𝐘 𝐥𝐞 𝐝𝐢𝐣𝐞𝐫𝐨𝐧: 𝐂𝐢𝐞𝐫𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐧𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐢𝐫𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨 𝐚 𝐭𝐮 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨❞ (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟏𝟎)

Pasajes complementarios: Rut 1:11-15

Noemí era una mujer que tenía un esposo y dos hijos, y se fueron a la tierra de Moab. Sus hijos tomaron allí para sí mujeres moabitas, una se llamaba Rut, y otra se llamaba Orfa. Mueren los tres varones, el esposo de Noemí y sus dos hijos, y quedan tres viudas allí. Está entonces Noemí con sus dos nueras, Rut y Orfa, y les dice que se regresen, que se vuelvan a rehacer sus vidas.

La Palabra de Dios en Rut 1:10 nos dice: “ y le dijeron las dos jóvenes Moabitas: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo”, y en Rut 1:11: “Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?". Les hablaba así de acuerdo con la tradición y la ley de su época.

Podemos entender que Rut y Orfa no eran solo sus nueras, también eran sus hijas. Sobre el papel eran sus nueras, pero miren cómo se refiere Noemí a ellas como “hijas mías”. Una mujer como Noemí no tiene nueras, tiene hijas, que son las esposas de sus hijos, así estos hayan decidido, o mejor aún, así estas mujeres hayan enviudado. Rut1:12-13 nos dice: “Volveos, hijas mías e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos; ¿Habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí”.

Noemí les dice: “vuélvanse”, “yo estoy vieja”. Así se veía, y así lo asegura, pero continúa insistiendo: “¿ustedes para qué se van a quedar conmigo? ¿Se van a quedar sin casarse? ¿Cómo van a hacer esto? Aquí aparece una expresión de lo que sentía: “mayor amargura tengo yo que vosotros, la mano de Jehová ha salido contra mí”. Rut1:14 nos cuenta: “y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, más Rut se quedó con ella”.

Orfa despidió a su suegra y se devuelve nuevamente a Moab, se vuelve nuevamente a su tierra, a su pueblo y a sus dioses. Eso lo dice el versículo 15: “
Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus Dioses; vuélvete tú tras ella”. Entonces Orfase volvió a su tierra, pero Rut se queda con ella. Noemí le insiste, le dice por tercera vez: “tu cuñada ha vuelto a su pueblo, anda tú con ella, vuelve”.

Esto es misericordia, lo que tuvo Rut hacia Noemí, aunque esta última le desea el bien, Rut decide quedarse a pesar de que estaba llena de amargura, y este es el llamado que tenemos nosotros, mantenernos, que aun teniendo motivos nunca nos apartemos de quienes nos hacen y desean nuestro bien.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Padre bueno, necesito tanto de ti, continuamente tú me enseñas lo que es el amor, la misericordia y la piedad. Ahora Señor mi Dios, que tu amor, tu misericordia y tu piedad inunden mi corazón. Llévame a entender y vivir el amor y la misericordia ,siendo misericordioso de la misma manera como lo fue Rut con Noemí, pues esto trae bendición para mi vida. Hoy te pido que tu bendición me cubra y que cada día tus nuevas misericordias me sustenten".

08/04/2026

𝐃𝐄𝐒𝐂𝐀𝐍𝐒𝐎 𝐘 𝐌𝐈𝐒𝐄𝐑𝐈𝐂𝐎𝐑𝐃𝐈𝐀 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐋𝐎𝐒 𝐃𝐄𝐌𝐀́𝐒

❞𝐎𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐜𝐞𝐝𝐚 𝐉𝐞𝐡𝐨𝐯𝐚́ 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐚𝐥𝐥𝐞́𝐢𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐜𝐚𝐧𝐬𝐨, 𝐜𝐚𝐝𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐧 𝐜𝐚𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐝𝐨. 𝐋𝐮𝐞𝐠𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐛𝐞𝐬𝐨́, 𝐲 𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐳𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐬𝐮 𝐯𝐨𝐳 𝐲 𝐥𝐥𝐨𝐫𝐚𝐫𝐨𝐧❞ (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟗)

Pasajes complementarios: Rut 3:1; Salmos 40:11; Hebreos 4:16

Noemí deseó el bien para sus nueras, pues estando con ellas siempre lo procuró. Podemos resaltar tres aspectos importantes de lo que les deseó: el primero, “que Dios les conceda descanso”, que quiere decir tranquilidad, seguridad. Ella deseaba que allá donde ellas iban a regresar, volvieran sabiendo que anhelaba que Dios las cobijara con su misericordia y concediera descanso.

El segundo aspecto lo encontramos cuando les expresa: “cada una en casa de su marido”, como quien dice, vayan y consigan marido, vuelvan a rehacer su vida, cásense bien, por favor. El tercer aspecto que podemos resaltar es que finalmente las besa.

Esto es bendición, a la hora de la verdad son deseos genuinos, lo que vemos en Noemí no son dobles intenciones. Aquellos que tenemos yernos o nueras podríamos preguntarnos si hemos anhelado y expresado estos deseos de bien para con ellos. Este mensaje también es claro para todos, desde las nueras hacia las suegras, pero también de las suegras hacia las nueras. Las bendiciones que deseamos van acompañadas de nuestro obrar para con aquellos que bendecimos.

Pero también nos podemos preguntar si en la posición como yernos, hemos llorado por nuestras suegras. Rut y Orfa lloraron, así nos dice así la Palabra de Dios, pues era una decisión muy difícil para ellas el separarse de su suegra. Como suegros, ¿hemos bendecido a la pareja de nuestros hijos? Como nueras y yernos, ¿nos mueve el ser objeto de la bendición de nuestra suegra?, ¿eso le ha ocasionado lágrimas en sus ojos?

Noemí pensó primero en las jóvenes moabitas antes que en ella misma. Ellas lloraron al saber esto, que se estaba desprendiendo de todo, estaba dispuesta a llevar todo el peso del desconsuelo, el abandono, la soledad, con tal de que ellas estuvieran bien. Ellas lloraron al saber que nunca más volverían a ver a Noemí.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Señor, tú eres Dios de toda consolación, hoy te pido que tú obres y toques mi corazón porque yo quiero hacer tu voluntad, la cual es clara en mi vida, y tomo la decisión de acercarme a mi suegra/nuera en este momento, y actuar, así como dice tu Palabra, bendiciendo y siendo misericordioso. Ahora, que tu bendición esté sobre mi vida, pero también sobre la de mi suegra/nuera en este día. Gracias Señor, mi Dios, porque tú eres el amparo de toda viuda y de todo huérfano y nunca les dejas solos".

07/04/2026

𝐀𝐏𝐑𝐄𝐍𝐃𝐈𝐄𝐍𝐃𝐎 𝐒𝐎𝐁𝐑𝐄 𝐋𝐀 𝐌𝐈𝐒𝐄𝐑𝐈𝐂𝐎𝐑𝐃𝐈𝐀

❞𝐘 𝐍𝐨𝐞𝐦𝐢́ 𝐝𝐢𝐣𝐨 𝐚 𝐬𝐮𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐧𝐮𝐞𝐫𝐚𝐬: 𝐀𝐧𝐝𝐚𝐝, 𝐯𝐨𝐥𝐯𝐞𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐝𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐚 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐦𝐚𝐝𝐫𝐞; 𝐉𝐞𝐡𝐨𝐯𝐚́ 𝐡𝐚𝐠𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐯𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐦𝐢𝐬𝐞𝐫𝐢𝐜𝐨𝐫𝐝𝐢𝐚, 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐥𝐚 𝐡𝐚𝐛𝐞́𝐢𝐬 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐭𝐨𝐬 𝐲 𝐜𝐨𝐧𝐦𝐢𝐠𝐨❞. (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟖)

Pasajes complementarios: Rut 1:6-7; Salmos 146:9

Recordemos que Elimelec y Noemí eran de la tierra de Belén, de Judá, tenían dos hijos. Hubo hambre en la tierra y tuvieron que migrar para Moab, y allí muere el marido de Noemí. Sus hijos se casan con mujeres moabitas, Rut y Orfa, pero ellos posteriormente mueren. De manera que Noemí queda desamparada y sola, sus nueras también quedan enviudadas, pero como son de Moab, no quedan solas, ya que tienen a sus familias y asiento en esa tierra.

Estaba Noemí junto con sus dos nueras, y toma la decisión de volver a Belén de Judá, porque escuchó en los campos que Jehová había visitado a su pueblo, para darles pan. Noemí estaba trabajando cuando decide regresar. Ella era una mujer trabajadora, a pesar de estar en una situación tan complicada, difícil y adversa. Estaba en semejante abandono, pero aún así debía trabajar, como muchas mujeres valientes, esforzadas que hemos visto en nuestra tierra, que están luchando, sacando adelante a sus hijos, lamentablemente en medio del abandono y desamparo de varones que continúan con sus vidas sin asumir responsabilidad, que son los padres de sus hijos, que se unieron a ellas y las han dejado abandonadas y tiradas a su suerte.

Noemí y sus nueras, comenzaron a caminar apenas saliendo de los campos de Moab, y Noemí les dice a sus nueras dos cosas: primero "vuélvanse a la casa de su padre", le dice a cada una, y sintiéndose completamente sola mientras les daba la instrucción. Y en segundo lugar les dice: “Dios tenga misericordia con ustedes”, “Dios se compadezca de ustedes, que Dios tenga misericordia como ustedes la han tenido con sus esposos”.

Aquí nos podemos preguntar, ¿hemos tenido misericordia de nuestra pareja? ¿Si hoy faltara, podríamos decir que tuvimos misericordia? Pero también Noemí les dice que Dios tenga misericordia como ustedes la han tenido conmigo. Ella reconoce esto tan importante, que tuvieron misericordia, durante el tiempo en el cual ellas estaban casadas con los hijos, pero también desde que enviudó, y luego cuando perdió a sus dos hijos.

La pregunta que podríamos hacernos es: ¿hemos sido misericordiosos con nuestras suegras? La Palabra de Dios es muy clara, las dos lo fueron con Noemí, porque ambas salieron con ella, tomaron la decisión de partir de Moab a la tierra de Canaán.

Independiente de la pérdida, estamos llamados a actuar misericordiosamente, en este caso lo aprendemos específicamente con la suegra. Tanto Rut como Orfa, que también perdieron a sus esposos, tuvieron misericordia con esta mujer, que quedó viuda, pero que también quedó en condición de desamparo por la ausencia de sus hijos.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Padre de amor y misericordia, tú eres mi Dios, y tú eres soberano. Tú eres el amparo de toda viuda, también de todo huérfano, dice así tu Palabra. Gracias, porque aún tú eres el Dios y Padre y aún el esposo y el marido de toda viuda y porque tú mi, Señor, me provees siempre y provees de todo bien. Enséñame a reconocer en cada momento tu misericordia en mi vida. Yo quiero tener misericordia, para que mis acciones hacia todo mi prójimo y aún con todas las personas sean llenas de misericordia. Ahora, que tu bendición esté sobre mi vida y la de mi familia".

06/04/2026

𝐄𝐋 𝐃𝐄𝐒𝐀𝐌𝐏𝐀𝐑𝐎

❞𝐘 𝐦𝐮𝐫𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐬, 𝐌𝐚𝐡𝐥𝐨́𝐧 𝐲 𝐐𝐮𝐞𝐥𝐢𝐨́𝐧, 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐬𝐢́ 𝐥𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐬𝐚𝐦𝐩𝐚𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐲 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐝𝐨❞. (𝐑𝐮𝐭𝟏:𝟓)

Pasajes complementarios: Deuteronomio 4:31; Deuteronomio 31:8; 1 Samuel 12:22; Salmos 37:25

¿Qué es el desamparo? Es quedarse sin amparo, abandonado. Noemí estaba viuda, estaba sola, abandonada, desamparada, esa era la realidad de ella. Sin embargo, aunque la Palabra menciona solo a Noemí, las nueras también enviudaron, pero no habían quedado desamparadas. La situación era igualmente fuerte para estas jóvenes mujeres moabitas, pero no habían quedado abandonadas, ya que tenían a sus familias en Moab, estaban en su propia tierra, cosa que no podía aplicarse para Noemí.

Noemí estaba en tierra extranjera, había perdido a su esposo y ahora había perdido a sus hijos, quedando totalmente sola. Además nos podríamos imaginar el desconsuelo de Noemí, el luto, la tristeza, el dolor, la aflicción que experimentó. Sus nueras tenían su familia, estaban en su tierra, aún eran jóvenes; pero la realidad de esta mujer era otra, y podemos resaltar su condición con una frase: el desamparo de Noemí ¿Qué le podría esperar a Noemí en Moab? Seguramente pobreza, hambre, y soledad.

Algunas personas seguramente hoy se sienten desamparadas o lo están de verdad. Hay muchas mujeres también que están viudas, abandonadas, y solas, que todavía están en luto, después de demasiados años; que experimentan aflicción, tristeza, dolor, pues no tienen quién las cubra, quién las ampare, y están dejadas a su suerte. En medio de esta dura situación hay algo que no podemos jamás olvidar y siempre debemos resaltar, y es que Dios estaba con Noemí. Todo su plan obedecía a su soberanía, al igual que para nuestra vida; en eso debemos basar nuestra confianza, en que la presencia de Él siempre estará con nosotros.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Ahora Señor y Dios, te entrego Señor mi soledad, mi desamparo, hoy me puedo sentir solo, desamparado, afligido, abandonado; como si todos me hubieran dado la espalda, totalmente impotente. Aún vivo un luto en mi corazón, en mi alma; haya flicción en mi vida, hay demasiada tristeza, y nada ni nadie ha podido consolarme. En este momento decido entregarte toda mi vida, confiar en que tú estás conmigo y que tú tienes algo maravilloso para mí".

05/04/2026

𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐓𝐈𝐄𝐍𝐄 𝐔𝐍 𝐏𝐋𝐀𝐍

❞𝐄𝐥 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐚𝐪𝐮𝐞𝐥 𝐯𝐚𝐫𝐨́𝐧 𝐞𝐫𝐚 𝐄𝐥𝐢𝐦𝐞𝐥𝐞𝐜, 𝐲 𝐞𝐥 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫, 𝐍𝐨𝐞𝐦𝐢́; 𝐲 𝐥𝐨𝐬 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐞𝐫𝐚𝐧 𝐌𝐚𝐡𝐥𝐨́𝐧 𝐲 𝐐𝐮𝐞𝐥𝐢𝐨́𝐧, 𝐞𝐟𝐫𝐚𝐭𝐞𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐁𝐞𝐥𝐞́𝐧 𝐝𝐞 𝐉𝐮𝐝𝐚́. 𝐋𝐥𝐞𝐠𝐚𝐫𝐨𝐧, 𝐩𝐮𝐞𝐬, 𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐩𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐌𝐨𝐚𝐛, 𝐲 𝐬𝐞 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐚𝐥𝐥𝐢́. 𝐘 𝐦𝐮𝐫𝐢𝐨́ 𝐄𝐥𝐢𝐦𝐞𝐥𝐞𝐜, 𝐦𝐚𝐫𝐢𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐍𝐨𝐞𝐦𝐢́, 𝐲 𝐪𝐮𝐞𝐝𝐨́ 𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐬𝐮𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬❞. (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟐-𝟑)

Pasajes complementarios: Rut 1:5

Hoy en día muchas personas son migrantes en alguna tierra, extranjeros, que nacieron en un país diferente, de una nacionalidad distinta, y que ahora están en otro país que seguramente nunca habían visitado y no conocían. Estos migrantes salieron de su lugar de origen por diferentes razones como necesidad, buscar pan o alguna oportunidad de trabajo, todas ellas plenamente válidas.

Lo mismo ocurre con Elimelec y su familia en la historia de Rut. Esto también obedece a la soberanía de Dios, seguramente todos tenemos familiares que están habitando fuera, que vivieron situaciones parecidas a las de Elimelec y su familia y que los llevaron a tomar una decisión similar.

Pasados unos años, en la historia de Rut, Elimelec muere. Sus hijos se casaron con mujeres moabitas, una de ellas se llamaba Rut y la otra Orfa (cuando se migra para otros países, finalmente se termina teniendo familia allá). Se establecieron en la tierra de Moab, nos dice la Palabra de Dios, durante diez años, pero luego los dos hijos de Elimelec también murieron. Noemí, la esposa, experimenta no solamente viudez, sino también se queda absolutamente sola. Su condición no era nada fácil, al experimentar viudez y soledad.

Hoy existen mujeres que pueden estar viudas, pero que tienen hijos, como por ejemplo, los que tenía Noemí, quienes estaban con ella, y que con toda seguridad velaban por ella y estaban pendientes de su mamá. Entonces en medio de su dolor, de su viudez, estaban sus hijos que se habían casado, que habían tomado para sí mujeres moabitas, pero a Noemí le sucede lo que nadie espera después de perder a su cónyuge: también mueren sus hijos. De manera que Noemí y sus dos nueras quedaron viudas y solas.

Ahora Noemí no solamente estaba viviendo viudez, sino también desamparo. A pesar de estar viuda, que de por sí eso es demasiado fuerte, no había quedado desamparada porque tenía sus dos hijos, pero con sus dos hijos ya mu***os quedó totalmente desamparada.

Esta es la realidad de muchas mujeres que viven situaciones similares, pero hoy podemos entender y ver que todo está bajo la soberanía de Dios. Hay un plan para cada situación, lo cual requerirá una plena confianza en Él.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Dios poderoso, tú eres mi amparo y mi fortaleza, hoy me entrego a ti, deseo confiar plenamente en que tú nunca me desampararás, entendiendo que tú tienes planes que son sobrenaturales y maravillosos, pues todo está bajo tu soberanía. Gracias porque tú como Padre siempre cubres y amparas, porque independiente de las circunstancias, me cuidas y acompañas".

04/04/2026

𝐇𝐄𝐑𝐄𝐃𝐄𝐑𝐎𝐒 𝐃𝐄 𝐔𝐍 𝐋𝐄𝐆𝐀𝐃𝐎

❞𝐘 𝐥𝐞𝐬 𝐝𝐢𝐣𝐨: 𝐕𝐞𝐧𝐢𝐝 𝐞𝐧 𝐩𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐢́, 𝐲 𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐫𝐞́ 𝐩𝐞𝐬𝐜𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬. 𝐄𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬, 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚𝐥 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐫𝐞𝐝𝐞𝐬, 𝐥𝐞 𝐬𝐢𝐠𝐮𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧❞. (𝐌𝐚𝐭𝐞𝐨 𝟒:𝟏𝟗-𝟐𝟎)

"Fue en ese momento cuando vi que su mano se extendía directamente hacia mí y me señalaba. –¡¡A mí!!, no puede ser conmigo–, pensé –ni siquiera me conoce y aquí hay tanta gente!– Pero sí, era a mí, el único que había en la última fila del lugar, no tenía a nadie a mi alrededor, era como si Dios me hubiera conducido a ubicarme en ese sitio para que no dudará de lo que allí pasaría. Entonces, escuché esa estruendosa voz que a través del micrófono gritaba a media lengua, mientras me señalaba con su mano–“Ven, ayúdanos a ganar el mundo para Cristo”.

Sentía como si fuera Dios mismo que estuviera allí diciéndolo. Esa voz penetraba e inundaba mi ser, transformando mis convicciones, mis intenciones y mis planes personales. Era la voz de un ungido del Señor, que me ungía para la Gran Comisión.

Desde ese día solo vivo para esto, despierto cada mañana con la motivación de saturar al mundo entero con el Mensaje de Salvación, canalizo mis fuerzas, mis recursos, mi tiempo en función de esto y nada ni nadie me llena tanto como mi entrega a esta causa.

La Palabra de Dios nos narra que, en los tiempos de los jueces, mucho tiempo después de Josué, hubo hambre en la tierra de Israel. Un varón dejó su tierra en Belén, pues no había pan, ni provisión, los terrenos se estaban secando, no podía cultivarse. Este hombre se fue a los campos de Moab, junto con su mujer e hijos."
(Testimonio de conversión del Doctor Néstor Chamorro, “La Teoterapia y la Unción del Espíritu Santo”).

Es fascinante ver cómo Dios ha apartado siempre hombres y mujeres que le sirvan para establecer su obra. Todo comenzó con Abraham y Sara, quienes dejaron un legado de fe, que con Cristo se estableció para siempre, y que hoy nuestra Familia ICT trabaja incansablemente por transmitir a las futuras generaciones. Nuestro fundador, el Doctor Néstor Chamorro, creyó en la promesa dada a Abraham, de ser una nación grande y de ser de bendición para todas las naciones de la tierra.

Hizo suya esta promesa y se consagró a ella, dejándonos el mismo legado a quienes como él, un día, entendimos el llamado de Dios. El 4 de abril de 2003 él partió a la presencia de Dios, yen su memoria, desde entonces se celebra en esta fecha el Día del Misionero, donde los más de 1.000 misioneros que tiene la ICT alrededor del mundo, celebran el haber sido llamados, y así mismo, haber tomado la decisión de ser escogidos. Hoy viven para engrandecer el legado de ser pastores de ovejas, y se entregan todos los días a la causa de su llamado que es ser pescadores de hombres.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

“Padre, muchas gracias por tu misericordia para con nosotros los hombres, porque nos tienes por dignos de vivir la maravillosa experiencia de servirte. Gracias por ese hombre maravilloso que fundó esta hermosa familia, gracias por su esposa, la doctora Lo**ta, y gracias por cada misionero alrededor del mundo. Todos ellos son hombres y mujeres valerosos, que entregaron sus vidas a tu causa; hoy te ruego que los bendigas y recompenses la obra de sus manos, y les permitas cada día experimentar más plenitud a nivel personal, para que, sintiéndose realizados, puedan servirte con más amor. Fructifica y multiplica sus ministerios, y permite que cada vez haya más obreros dispuestos a dejarlo todo por amor a ti”.

03/04/2026

𝐓𝐎𝐃𝐎 𝐄𝐒𝐓𝐀́ 𝐁𝐀𝐉𝐎 𝐒𝐔 𝐒𝐎𝐁𝐄𝐑𝐀𝐍𝐈́𝐀

❞𝐀𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐜𝐢𝐨́ 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐢́𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐠𝐨𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚𝐛𝐚𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐣𝐮𝐞𝐜𝐞𝐬, 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐮𝐛𝐨 𝐡𝐚𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐭𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚. 𝐘 𝐮𝐧 𝐯𝐚𝐫𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐁𝐞𝐥𝐞́𝐧 𝐝𝐞 𝐉𝐮𝐝𝐚́ 𝐟𝐮𝐞 𝐚 𝐦𝐨𝐫𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐩𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐌𝐨𝐚𝐛, 𝐞́𝐥 𝐲 𝐬𝐮 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫, 𝐲 𝐝𝐨𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐬𝐮𝐲𝐨𝐬❞. (𝐑𝐮𝐭𝟏:𝟏)

Pasajes complementarios: Rut 1:2-3; Santiago 5:7

La Palabra de Dios nos narra que, en los tiempos de los jueces, mucho tiempo después de Josué, hubo hambre en la tierra de Israel. Un varón dejó su tierra en Belén, pues no había pan, ni provisión, los terrenos se estaban secando, no podía cultivarse. Este hombre se fue a los campos de Moab, junto con su mujer e hijos.

Esta parte del relato nos permite iniciar con una reflexión: hay hambre en la tierra porque no hay comida ni bebida, porque la tierra no produce sus frutos, y la tierra no produce porque no hay agua. Y no hay agua porque esta no ha sido enviada del cielo; y el agua no ha sido enviada porque los cielos no se han abierto. Todas estas conclusiones la hemos aprendido de Santiago en el capítulo 5, aprendiendo del labrador. Entonces, podemos concluir que necesitamos que los cielos se abran, y estos se abren por medio de nuestra oración ferviente a Dios, para que Él lo haga sobre nuestra vida, para que la lluvia sea enviada a nosotros.

Independiente del hambre que se estaba viviendo en la tierra de Belén de Judá, hay que considerar los planes sobrenaturales y soberanos de Dios. Como en los tiempos de Jacob y de José, era parte de su soberanía que José fuera vendido en tiempo de adversidad. De igual manera, la situación de escasez en Belén tenía un propósito maravilloso y eterno.

En medio de esta circunstancia, Dios estaba actuando sobrenaturalmente. Elimelec, que era el esposo y padre, salió de Belén de Judá junto con toda su familia, con Noemí su esposa, con Mahlón y Quelión sus hijos, para la tierra de Moab, al lugar donde migraron, para vivir según los planes de Dios.

Dios es soberano, y en su Palabra podemos aprender que todo está bajo su soberanía, está en sus planes, los cuales son maravillosos y eternos, por ello no debemos temerante cualquier circunstancia, por difícil que sea.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Señor mi Dios, gracias por tu soberanía en mi vida, por todos los planes perfectos que tienes con mi vida y mi familia, hoy deposito mi confianza y mi esperanza en ti. Gracias porque tú eres el amparo de todos, eres mi Padre y me provees siempre de todo tu bien; porque tú nunca me desamparas, siempre me cubres y me permites entender mi dependencia a ti, en medio de cada situación. Hoy decido ponerme en tus manos y depender absolutamente de tu amor y misericordia en mi vida, para no dudar jamás".

02/04/2026

𝐒𝐀𝐂𝐈𝐀𝐃𝐎𝐒 𝐂𝐎𝐍 𝐒𝐔 𝐄𝐒𝐏𝐈́𝐑𝐈𝐓𝐔

❞𝐘 𝐬𝐢 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐨 𝐝𝐞 𝐯𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐚𝐛𝐢𝐝𝐮𝐫𝐢́𝐚, 𝐩𝐢́𝐝𝐚𝐥𝐚 𝐚 𝐃𝐢𝐨𝐬, 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐚𝐥 𝐝𝐚 𝐚 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐚𝐛𝐮𝐧𝐝𝐚𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐲 𝐬𝐢𝐧 𝐫𝐞𝐩𝐫𝐨𝐜𝐡𝐞, 𝐲 𝐥𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐚́ 𝐝𝐚𝐝𝐚❞.(𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢𝐚𝐠𝐨 𝟏:𝟓)

Pasajes complementarios: Gálatas 5:22-23; Santiago 5:7

Hoy nuestro mundo está lleno de huesos secos, nuestros valles están inundados, las personas afuera tienen huesos, tienen carne, seguramente caminan, pero sus vidas están secas. Necesitan de los ríos de agua viva y eso es lo que Dios nos permite compartir también, dar a otros, entender que de nuestro interior correrán ríos de agua, pero van corriendo para compartir también a otros, somos saciados para saciar también a otros.

Es necesario descender y llevar al valle los ríos, para que produzcan frutos, sobre nuestra familia, sobre el proyecto en el que seguramente hemos sembrado con lágrimas, pero que finalmente nos permitirá recoger con regocijo. Producir en nuestra vida el fruto del Espíritu Santo, el cual es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.

La Palabra de Dios nos habla acerca de cuatro puntos importantes: la sabiduría, la inteligencia, la prudencia y el entendimiento. Estos provienen de Dios, Santiago nos profesa: “si alguno está falto de sabiduría, pídasela a Dios y Dios se la dará abundantemente, sin reproche”. Él nos la va a dar, Él provee de todo aquello que nos hace falta por medio su Espíritu.

Hoy es el tiempo para pedírselo a Dios, haciendo un pare en nuestra vida, e ir a buscar al Señor en el monte, pero igualmente descender, como descienden aquellos ríos de agua viva llenos de Él, llenos de amor, gozo, paz, de todo aquello que proviene de Él, pero también lleno de sabiduría, inteligencia, prudencia y entendimiento para un mundo que no lo tiene.

Hoy también tenemos que hacer una reflexión, la lluvia temprana y tardía no inundan los valles, sino llevan vida, llevan salud y bienestar a los valles. Así es el tratamiento de Dios para nuestras vidas. ¿Qué es lo que ocurre con muchos hijos de Dios? Muchos reciben a Cristo, pero inundan su entorno con misticismo, fanatismo, imponiendo seguramente como aquellos fariseos normas y leyes que nadie puede sobrellevar, no comunican vida a otra vida. Mientras aquella lluvia temprana y aquella tardía, son como aquel silbo apacible y delicado que no nos inunda, sino que nos da en su justa medida lo que necesitamos para ser totalmente saciados. Así es el tratamiento de Dios para nuestra vida.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Mi Padre Dios, tú eres mi labrador, por eso te quiero pedir hoy que me llenes de todo lo que carezco, que me sacies con tu Espíritu. Me acerco a ti pidiéndote que me llenes de sabiduría, inteligencia, prudencia y entendimiento, aquel entendimiento que nace en el corazón. Lléname de ti, que tu lluvia descienda sobre mi vida. Te pido Señor que tú me uses para igualmente llevar vida a otros. Tú eres como aquel silbo suave y delicado sobre mi vida, así, llévame a hacerlo con otros. Así como tú envías sobre mí la lluvia temprana y la tardía, que igualmente yo sea de bendición para otros. Que no inunde por medio de fanatismos, de misticismos, condenándolos, rechazándolos, sino acercándolos cada vez más a ti, llevándolos a estar a solas contigo y que beban de ti, como aquella mujer samaritana bebió de ti, y bebió de ti porque no fue condenada, no fue señalada, no fue juzgada por ti, sino que ella fue aceptada. Con todo mi corazón te lo pido, mi Señor y Salvador".

01/04/2026

𝐁𝐄𝐁𝐄𝐑 𝐃𝐄 𝐒𝐔 𝐄𝐒𝐏𝐈́𝐑𝐈𝐓𝐔, 𝐀𝐋𝐈𝐌𝐄𝐍𝐓𝐀𝐑𝐌𝐄 𝐃𝐄 𝐒𝐔 𝐏𝐀𝐋𝐀𝐁𝐑𝐀

❞𝐋𝐨𝐬 𝐚𝐟𝐥𝐢𝐠𝐢𝐝𝐨𝐬 𝐲 𝐦𝐞𝐧𝐞𝐬𝐭𝐞𝐫𝐨𝐬𝐨𝐬 𝐛𝐮𝐬𝐜𝐚𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐠𝐮𝐚𝐬, 𝐲 𝐧𝐨 𝐥𝐚𝐬 𝐡𝐚𝐲; 𝐬𝐞𝐜𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐚́ 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐝 𝐬𝐮 𝐥𝐞𝐧𝐠𝐮𝐚; 𝐲𝐨 𝐉𝐞𝐡𝐨𝐯𝐚́ 𝐥𝐨𝐬 𝐨𝐢𝐫𝐞́, 𝐲𝐨 𝐞𝐥 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐈𝐬𝐫𝐚𝐞𝐥 𝐧𝐨 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐚𝐦𝐩𝐚𝐫𝐚𝐫𝐞́. 𝐄𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐚𝐥𝐭𝐮𝐫𝐚𝐬 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐫𝐞́ 𝐫𝐢́𝐨𝐬, 𝐲 𝐟𝐮𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐯𝐚𝐥𝐥𝐞𝐬; 𝐚𝐛𝐫𝐢𝐫𝐞́ 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐬𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐧𝐪𝐮𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚𝐬, 𝐲 𝐦𝐚𝐧𝐚𝐧𝐭𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐠𝐮𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐭𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐜𝐚. 𝐃𝐚𝐫𝐞́ 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐝𝐞𝐬𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐜𝐞𝐝𝐫𝐨𝐬, 𝐚𝐜𝐚𝐜𝐢𝐚𝐬, 𝐚𝐫𝐫𝐚𝐲𝐚𝐧𝐞𝐬 𝐲 𝐨𝐥𝐢𝐯𝐨𝐬; 𝐩𝐨𝐧𝐝𝐫𝐞́ 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐬𝐨𝐥𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐜𝐢𝐩𝐫𝐞𝐬𝐞𝐬, 𝐩𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐲 𝐛𝐨𝐣𝐞𝐬 𝐣𝐮𝐧𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞❞. (𝐈𝐬𝐚𝐢́𝐚𝐬 𝟒𝟏:𝟏𝟕-𝟏𝟗)

Pasajes complementarios: Santiago 5:7; Ezequiel 37

La Palabra de Dios nos enriquece demasiado cuando ella se refiere a lo que concierne al fruto, lo que viene como consecuencia de la lluvia. Los ríos nacen en las alturas, en los montes, en su origen son muy pequeños; por ejemplo, en Colombia tenemos un río principal que es el río Magdalena, su nacimiento es en el macizo colombiano. En este lugar hay sitios donde uno puede abrir las piernas y el río corre en medio de ellas, debido a que es bastante angosto. Más adelante encontramos un lugar que se denomina el estrecho del Magdalena, aquí el río aún es bastante angosto, pero después se convierte en un río impetuoso a lo largo de todo su recorrido, pasa por varios departamentos y finalmente desemboca en el océano Atlántico.

Podemos entender el crecimiento, así como ocurre en la vida real, con los niños, con nuestros hijos. Cuando son bebés, seguramente los podemos cargar con un solo brazo, con una sola mano, pues son muy pequeños, pero luego van creciendo. Ocurre lo mismo con una semilla, aquella preciosa semilla que va creciendo cada vez más y más; eso es lo que ocurre con las nuevas criaturas, nosotros somos nuevas criaturas en Cristo, comenzamos como niños en Cristo, como bebés espirituales, pero necesitamos alimentarnos de la Palabra de Dios, por eso requerimos beber del Espíritu Santo de Dios y alimentarnos cada vez más y más de su Palabra, la cual es alimento para nosotros, es el pan de vida que nuestra vida necesita.

La Palabra de Dios nos da un ejemplo en el Antiguo Testamento, nos habla de aquel valle de huesos secos. Pero si recordamos el nacimiento y el recorrido de los ríos, estos nacen en los montes y luego descienden a los valles, así entendemos la promesa de Dios de dar vida, como cuando los ríos llegan a los valles y se encuentran con aquellos huesos, dando vida a todo su entorno.

Los ríos van descendiendo sobre nuestra labranza y van produciendo su fruto. Sobre nuestra familia, por ejemplo, es posible que estemos pasando por un momento de sequedad, o en el trabajo, es probable que ahora nuestra vida laboral esté en peligro y en este momento esté seca, o que nuestros proyectos de vida, los que hemos sembrado, estén detenidos. Pero es justamente en estos momentos cuando debemos reconocer que necesitamos aquellos ríos de agua viva, ir al monte a beber de la fuente, pero igualmente descender, como lo hizo Moisés cuando volvió al campamento en medio del desierto. Tenemos que hacerlo para que descienda el agua a aquellos huesos secos que están en el valle; a nuestra familia, trabajo, entorno y también a otras personas que están allí alrededor nuestro.

𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒

"Ahora Señor y Dios, gracias por ser mi Papá, por el nuevo día que comienza, gracias porque tú llenas todo mi ser, porque aquellos huesos secos, por medio del agua que bebo de ti, comienzan nuevamente a vivir. Todo mi ser comienza a vivir, porque yo en ti he creído. Señor, lléname de todo aquello que viene de ti, lléname de tu Espíritu para que en mí se manifieste el fruto del Espíritu Santo".

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