10/04/2026
𝐍𝐎 𝐌𝐄 𝐑𝐔𝐄𝐆𝐔𝐄𝐒 𝐐𝐔𝐄 𝐓𝐄 𝐃𝐄𝐉𝐄
❞𝐑𝐞𝐬𝐩𝐨𝐧𝐝𝐢𝐨́ 𝐑𝐮𝐭: 𝐍𝐨 𝐦𝐞 𝐫𝐮𝐞𝐠𝐮𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞 𝐝𝐞𝐣𝐞, 𝐲 𝐦𝐞 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐭𝐢; 𝐩𝐨𝐫𝐪𝐮𝐞 𝐚 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐮́ 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐞𝐬, 𝐢𝐫𝐞́ 𝐲𝐨, 𝐲 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐞𝐫𝐞𝐬, 𝐯𝐢𝐯𝐢𝐫𝐞́. 𝐓𝐮 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐬𝐞𝐫𝐚́ 𝐦𝐢 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨, 𝐲 𝐭𝐮 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐦𝐢 𝐃𝐢𝐨𝐬❞. (𝐑𝐮𝐭 𝟏:𝟏𝟔)
Pasajes complementarios :Rut 1:17-18
Respondió Rut: “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a donde quiera que tú fueres, iré yo, y donde quiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Miremos que este es un pasaje insigne que se usa para los matrimonios y votos matrimoniales, y tiene mucho de profundidad. Lo que vemos aquí es que así Noemí le ruegue, Rut nunca la dejaría; y le añade: “Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que solo la muerte hará separación entre nosotras dos”.
Podemos resaltar tres puntos importantes: primero “donde tú fueres iré yo”, es decir, le habla del lugar; no importa el lugar que fuere, no le dice, “si tú vas a tu tierra, yo estaré contigo, donde tienes tus amistades, tu entorno”. No… “donde tú fueres, sea Belén, sean los campos de Moab, sea donde sea, iré yo”.
En segundo lugar, “Donde tu vivas viviré yo”. No solo es ir donde ella va, sino vivir donde y como ella vive, es decir, de la manera como ella viva, porque nosotros podemos ir a otro lugar, otro país, pero seguir viviendo a nuestro estilo, con nuestras costumbres, seguir viviendo de acuerdo a lo que hemos aprendido de Moab. El vivir involucra, entonces, no solamente el lugar sino también el cómo; tal es así que le dice “tu pueblo será mi pueblo”, es decir, renuncia a su nacionalidad, renuncia a su pueblo: “y tu pueblo será mi pueblo, tu Dios será mi Dios”. Rut renunció a todo, Orfa volvió a su tierra. Le dijo Noemí a Rut: “vuelve con tu cuñada, vuelve a tus Dioses”, pero Rut le dice “tu pueblo será mi pueblo, tu Dios será mi Dios"; es decir, vivir como tú vives. Incluye aquí dos aspectos no solo importantes sino decisivos, de cómo sería el estilo de vida que tendrían: el pueblo y Dios.
En tercer lugar, le dice “donde tú murieres moriré yo"; es decir, desde el punto de vista lógico, Noemí moriría primero que Rut. Esto qué quiere decir: “así tú mueras, y cuando tú mueras, yo no me iré, ni volveré a Moab, ni tampoco volveré a mi pueblo, tu pueblo seguirá siendo mi pueblo, tu Dios seguirá siendo mi único Dios, y cuando eso suceda, mi proyecto de vida seguirá siendo el mismo, será allá donde tú vayas. Así tú mueras jamás regresaré a Moab”.
Rut dejó todo atrás, esta es una historia sin antecedentes, sin comparativos hoy en día. A pesar de que estamos en una población tan numerosa en la tierra, con cerca de 6.500 millones de habitantes que hoy vivimos sobre la faz de la tierra, y muchos piensan primero en ellos y no como pensó Rut. Cuando Noemí vio que ella estaba tan resuelta a irse con ella acompañándola, no le insistió más. En esto evidenciamos a una mujer que nunca dudó ni vaciló, enseñándonos así lo que es la fidelidad.
𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒
"Dios de bondad, cada día me enseñas más y más, llegas a mi corazón, independiente de mi edad, nacionalidad o condición. Señor, la vida de Rut me enseña que sí es posible dejarlo todo atrás. Eso fue lo que tú me enseñaste. Tú, Señor Jesucristo, que viniste a la tierra despojándote de todo y humillándote hasta lo sumo por mi vida. Por eso me enseñas lo necesario que es dejar todo atrás, y seguir hacia adelante, hacia el supremo llamamiento. Rut renunció a todo, y hoy tú me enseñas que debo renunciar y dejar todo, sabiendo que ahora yo soy parte de tu pueblo, que mi nacionalidad es la tuya, la de mi Padre, sabiendo que mi ciudadanía es celestial, que soy embajador de los cielos aquí en esta tierra. Gracias Señor y Dios porque ahora soy de tu nacionalidad; tengo tu ciudadanía".