10/05/2026
Hoy es un día para celebrar la vida, y yo lo hago recorriendo el mapa de mi propia historia.
Un mapa trazado por mujeres que, con sus luces y sus sombras, me enseñaron qué significa cuidar.
Mi origen estuvo marcado por un contraste fuerte: mi madre me gestaba mientras perdía a la suya.
Ella transformó ese vacío en una entrega absoluta, maternando a todo el mundo y sacrificándose a sí misma para que a nadie le faltara el refugio que a ella le fue arrebatado tan pronto.
Honrarte mamá no es solo agradecer tu presencia; es reconocer a la mujer que, en medio del duelo más profundo, eligió la vida. Es mirar con compasión tu sacrificio y entender que tu 'exceso de cuidado' fue, en realidad, tu escudo para que a mí —y a tantos otros— nunca nos faltara el amparo.
Gracias, mamá, por transformar tu dolor en una fuente inagotable de cuidado. Hoy te devuelvo un poco de ese amor, deseando que tú también encuentres, por fin, un lugar para descansar en tu propio cuidado.
Mi crianza afectiva fue bendecida también por la presencia de mi tía abuela y mi tía materna. Ellas fueron un amor incondicional y reparador, la red de contención que me enseñó que el amor también puede ser calma y presencia segura.
Reconocerme transitando del ser hija a convertirme en madre ha sido, para mí, el proceso más profundamente transformador.
Ha sido el espejo donde he visto mis sombras y el motor que me ha impulsado a sanar.
En este camino he aprendido una lección vital: ser madre te invita a amar, dar y sostener infinitamente, pero la maternidad no puede ser un destino de olvido personal.
Hoy quiero hacernos una invitación: integremos también la capacidad de volver a nosotras mismas.
Criar es un acto sagrado, pero también lo es el automaternaje.
Necesitamos aprender a darnos ese cuidado, ese perdón y esa ternura que tan generosamente volcamos en otros.
Honrar a nuestras madres y a nuestras figuras de cuidado es también honrar nuestra propia vida, recuperando el valor de nutrirnos a nosotras mismas.
Que este día sea para celebrar el amor que recibimos, el que damos y, sobre todo, el que finalmente aprendemos a darnos.
Feliz día a todas las formas de maternar 💛