17/01/2026
En nuestras relaciones de pareja es fundamental que primero conectemos con nosotros mismos. En la medida en que estamos sanos, nuestra relación también lo estará. Esto implica hacernos cargo de nuestros dolores y heridas de infancia: duelos, violencias, abusos, abandonos u otras experiencias difíciles, cualquiera que haya sido.
Hacernos cargo no es negar ni minimizar lo vivido diciendo que “eso ya pasó” o que “es un tema superado”. Hacernos cargo es sanar, resolver, visibilizar y hablar de ello; es atrevernos a afrontarlo, ojalá acompañados, y mejor aún si es con un terapeuta.
Muchas veces intentamos adormecer o evadir ese dolor a través de diferentes escapes, como las adicciones. Entre ellas está la adicción al amor o a las personas, así como la búsqueda constante de placer que puede llevarnos al hedonismo. Hacernos cargo es, primero, resolver la relación conmigo mismo y con mi soledad.
La distancia que existe entre tú y tu dolor, tu duelo o tus heridas no sanadas, es la misma distancia que se crea en tu relación de pareja. Cuando sanas, cuando hablas, gestionas y resuelves, estás más disponible para construir, compartir y disfrutar. Te vuelves más abierto, más confiado, más liviano.
Nuestro yo está profundamente unido a nuestra vida en pareja. Lo que está bien en nosotros, estará bien en nuestra relación; y lo que no está resuelto en nuestro interior, inevitablemente se manifestará en nuestros vínculos de pareja.
Sanar no es un acto individual aislado, es un acto de amor hacia uno mismo y hacia la pareja que elegimos. Cuando asumimos la responsabilidad de nuestro mundo interno, dejamos de exigirle al otro que repare lo que nos corresponde sanar. Desde ahí, el vínculo deja de ser un lugar de carencia y se convierte en un espacio de encuentro, consciencia y crecimiento mutuo.
💕agenda con nosotros para tu asistir a nuestros retiros de pareja o a terapia de pareja online o presencial 📇