03/04/2026
😱 En el año 500 a. C., el profeta Zacarías registró una visión extraña y muy específica.
Profetizó que el Verdadero Pastor sería rechazado, y que su precio sería de exactamente treinta piezas de plata. Entonces, Dios le dijo a Zacarías: «¡Échalo al alfarero, el magnífico precio que me han dado!» (Zacarías 11:12-13).
Transcurre medio milenio. El Imperio Romano se alza. Judas Iscariote negocia el as*****to de Jesús de Nazareth.
Cuando Judas se da cuenta de que ha condenado su alma, se derrumba. Corre de vuelta al Templo, arroja la plata al suelo de piedra y se ahorca. Los sacerdotes se niegan a devolver el dinero manchado de sangre al tesoro. ¿Qué hacen entonces con él?
6 Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: «No está permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre».
7 Después de deliberar, compraron con él un campo, llamado «del alfarero», para sepultar a los extranjeros.
8 Por esta razón se lo llama hasta el día de hoy «Campo de sangre». (Mt. 27, 6-8).
Fuente: TradWest