25/01/2026
Después de visitar la cancha de fútbol de Florencia, quedan sentimientos encontrados. Fue una obra que gestioné, diseñé y para la cual conseguí los recursos, y que en su camino me significó momentos difíciles que marcaron mi vida. Aun así, hoy prevalece algo más fuerte: la alegría de saber que muchos niños y jóvenes podrán disfrutar este escenario, soñar y crecer alrededor del deporte.
Las obras públicas deben trascender a las personas y a las circunstancias. Por eso valoro que este proyecto haya continuado hasta llegar a su culminación. Reconozco el apoyo de Wilder Escobar y del gobernador de Caldas, quienes junto con algunos concejales y lideres gestionaron un porcentaje final de los recursos que permitió completar su ejecución.
De igual manera, destaco a la administración municipal y al Concejo por velar para que esta obra se llevara a feliz término, pensando en el bienestar de la comunidad por encima de cualquier diferencia.
Que esta cancha sea cuidada y se convierta en un espacio de oportunidades, disciplina y alegría para las familias de Florencia. Al final, cuando una obra beneficia a los niños, todo esfuerzo cobra sentido.