05/05/2026
Cada flor es un archivo vivo.
Un registro de lo que el territorio guarda, cultiva y ofrece, sin pedir permiso para ser hermoso.
Estas imágenes vienen de San Juan Nepomuceno, en los Montes de María — un territorio reconocido por la violencia, y hoy también por la belleza natural que florece en su suelo.
Canna, girasol, zinnia, heliconia, pitcairnia…
Especies que florecen en patios, jardines y bordes de camino. Que alimentan polinizadores, que marcan estaciones, que alguien decidió sembrar porque sabía que valía la pena.
Conservar no siempre es un gesto extraordinario.
A veces es esto: mirar lo que crece a tu alrededor y reconocer que ahí también hay herencia.
Fotos: San Juan Nepomuceno, Montes de María (Bolívar)