01/01/2026
¡Oh, mi valiente alma querida!
Bienvenida.
Pasa, pasa.
Te estaba esperando. Sí, a ti y a tu espíritu. Me alegra que hayas encontrado el camino que te ha traído hasta aquí.
Siéntate un rato conmigo. Vamos a robarle unos momentos a . Ya habrá tiempo para todo eso después.
Así que, por ahora al menos, dejemos que caigan sobre nosotras las bendiciones de la reflexión tranquila antes de ponernos a hablar de nuevo de este mundo tan ajetreado. Ven, siéntate en esta silla. Creo que es perfecta para tu cuerpo. Muy bien. Ahora respira hondo. Deja caer los hombros hasta su posición natural. ¿No es agradable respirar este aire tan puro? Respira hondo de nuevo. Céntrate. Yo espero. ¿Ves? Ya estás más tranquila y más presente.
Espera un momento, voy a terminar de limpiar la mesa con menta fresca.
Vamos a sentarnos aquí juntas un rato, comadre, solo nosotras dos y el espíritu que toma forma cada vez que se reúnen dos o más almas que se aprecian, o cada vez que dos o más mujeres se ponen a hablar de .
Aquí en este refugio aislado, el alma es bien recibida y esperamos que exprese su opinión. Aquí tu alma va a estar bien acompañada. Te puedo asegurar que, a diferencia de lo que ocurre en muchos lugares del mundo exterior, tu alma está segura aquí. Así que estate tranquila, comadre, tu alma está a salvo.
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Clarissa Pinkola Estés
"El baile de las Mujeres Sabias"