09/09/2023
El proceso de retención del talento humano inicia en el mismo momento en que cada candidato entra en contacto con nuestra organización y/o uno de sus colaboradores. El respeto por su tiempo, la cordialidad con la que los tratamos, saludar, despedirnos, dar las gracias y todos los demás detalles de gentileza y amabilidad que podamos tener con los demás, son la semilla con la que se cultiva esa cultura del amor por la organización y compromiso en los colaboradores de cada empresa. Dar retroalimentación con el tono adecuado no nos hace menos lideres ni menos efectivos y por el contrario, cuando mantenemos la calidez y el dialogo abierto y transparente, logramos irradiar bienestar y ganas de trabajar. Esto hace en gran medida el buen clima de trabajo, esa es la sana cultura organizacional y es uno de los secretos que hacen que la gente quiera permanecer en nuestras organizaciones; y claro está, funcionará mucho mejor si lo acompañamos de remuneración justa, planes de carrera y retos razonables y alcanzables para cada quien.