30/07/2016
Emprender es sacrificio.
Es un desafío constante que nos pone a prueba. Que el barco salga a flote o se hunda depende de nosotros. Nadie vendrá a rescatarnos en caso de tormenta.
Por ello, como buen capitán, debemos ser fuertes y determinados en nuestro propósito si queremos llegar a destino: la isla del tesoro, en este caso, tener éxito con nuestro negocio.
No será fácil. Nada que Valga la pena lo es. Pero si seguimos trabajando en ello podemos conseguirlo.
La motivación no te servirá para sacar adelante un proyecto, no es suficiente. Es la disciplina la que lo hará. Pero, con motivación, las cosas son más fáciles.
La motivación es como el aceite que echamos en el motor. Con este lubricamos sus piezas y permitimos que sigan funcionando. La disciplina, el trabajo que dedicamos, es la gasolina, aquello que de verdad permite que las cosas se muevan
DAVID CANTONE
La zona de confort es un estado mental donde nos encontramos cómodos con nuestra vida actual, con nuestras aspiraciones cubiertas y sin presiones. Cada perso...