19/03/2026
Oda a Mónika Herrán
He recibido el libro Floribus de mi amiga Mónika Herrán, fotógrafa artística y creativa, conocida internacionalmente por sus exposiciones a nivel nacional e internacional, esposa de mi amigo, el pintor Pedro Alcántara Herrán. En mi sala, con mucho honor, tengo cuadros de Mónika y Pedro que gentilmente me han obsequiado y que para mí representan un gran valor.
Este libro, Floribus, relata la historia de cómo Mónika empezó a investigar y recopiló fotografías que ilustran este magnífico volumen editorial, de gran interés artístico y científico. Dejemos que Mónika exprese lo que siente y vive al presentar su obra en diferentes exposiciones, plasmado en este bello libro:
“Hace 33 años, a comienzos de diciembre de 1989, recorriendo el Palacio de Adriano en la antigua Cartago, en Túnez, recogí una amapola y la coloqué entre las páginas de un libro que llevaba conmigo. Algún tiempo después, al retomar el libro, la encontré allí prensada; la escaneé para tratar de conocer su imagen antes de que se desintegrara y luego la trabajé cuidadosamente de varios modos, con distintas formas de iluminación y apelando a avanzados programas de recuperación digital. Este experimento de interpretación artística dio inicio a una serie de fotografías titulada Floribus, que nace de la amapola de Adriano, como la he llamado, y continuó con flores secas o frescas recogidas en las calles de Cali, en arbustos y árboles de las zonas más verdes de la ciudad y en caminos y veredas del departamento. Cada vez me sorprendía más la inmensa riqueza floral de nuestro entorno”.
He sido un admirador y cultor de jardines y flores, que están ligadas a mis genes, al igual que las expresiones artísticas —principalmente escritores, músicos, poetas y pintores—, herencia de mi madre y de mis ancestros. Celebro tener amigos como Mónika y como Pedro, y admirar el trabajo de estos queridos amigos.
Mónika es, a través de los años, una mujer innovadora, inquieta, original y creativa. Ha escogido para este trabajo las más hermosas flores, plasmándolas en cuadros y en este libro, donde cada flor tiene su historia y es descrita magistralmente. Sus imágenes deleitan un paladar exquisito, lleno de color y formas vistosas: pétalos que se fusionan formando tubos como hélices, con colores rojos, blancos, rosa y violeta, presentes en regiones tropicales. En muchos lugares crecen de forma natural; en otros, se utilizan en casas y fincas de manera ornamental y medicinal.
Esa es la creatividad de Mónika, porque ella también es una flor y adorna el jardín de quienes admiramos su obra. Su trabajo adquiere relevancia en un contexto artístico que convierte el arte en naturaleza, retratando belleza y perfección para quienes aprecian lo natural y lo científico.
Los invito a conocer este trabajo, Floribus, que es único, irrepetible y hermoso. Gracias, mi querida amiga Mónika, junto a Pedro, por su amistad y por permitirme tener en mi casa sus obras para disfrutarlas siempre.
Esta sintonía revive el espíritu lleno de ideas transformadoras y recuerda a Oscar Wilde, quien afirma en su aforismo: “La naturaleza imita al arte”. Leonardo da Vinci comprendía con asombrosa claridad que el conocimiento del arte y la ciencia forman una unidad mediante la cual se puede explorar la naturaleza del mundo. Eso es lo que sentimos cuando observamos la obra artística de Mónika Herrán.
Autor: Antonio Joaquin Garcia